Opinión

Tesoros ignorados

SINALOA

Por  Opinión Estatal

Tenemos tesoros que parece que no valoramos. Un ejemplo son nuestras playas en Mazatlán, que el día de ayer fueron visitadas por personas con diversas enfermedades, provenientes del estado de Coahuila, que además, por su condición económica y de salud, no podían conocer el mar, aunque era su sueño.

La emoción de niños, jóvenes y adultos que conocieron la playa llegó hasta las lágrimas. Esto se dio gracias a la labor de la fundación 100 Sueños por Cumplir, que ha traído anteriormente a personas de bajos ingresos y con enfermedades a conocer nuestras playas.

Para quienes vivimos en el litoral, pareciera que la playa no tiene el valor suficiente. No hemos aprendido que en las manos tenemos un tesoro invaluable, el cual, además de ser un enorme privilegio, es también una responsabilidad.

Lamentablemente, parece que no estamos a la altura, y seguimos contaminando, tanto industrias, como personas comunes. El Gobierno tampoco ha creado la suficiente infraestructura que mejore el respeto a nuestros litorales y ecosistemas, tan ricos y diversos.

La enseñanza que debe dejarnos, que personas se emocionen hasta las lágrimas por conocer el mar, es que debemos valorarlas más. En gran medida —al igual que la salud— el balance adecuado de un ecosistema es muy difícil de recuperar una vez que se vulnera.