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¿Otra batalla perdida?

La batalla que se dará en los próximos días en el Congreso de la Unión definirá las reglas de operación de las telecomunicaciones y el espectro radioeléctrico, será una de las más importantes en años.

Se determinarán las posibilidades de tener una comunicación libre de monopolios y agentes preponderantes o seguir con más de lo mismo; sabremos si existe en México oportunidad para tener contrapesos mediáticos, un mercado competitivo, una regulación no capturada, o si seguiremos con la preponderancia y la captura. En suma, veremos si la vulnerada democracia mexicana y la desencantada ciudadanía tienen alguna esperanza de contar con derechos efectivos para las audiencias y nuevos espacios para la diversidad cultural y la pluralidad política, objetivos que todavía se enfrentan a graves resistencias autoritarias.

El nudo de intereses que ronda la reforma de telecomunicaciones es complicado de desatar. La iniciativa del gobierno peñista dejó ver la vigencia de su alianza con el duopolio televisivo, se olvidó de sus promesas y pactos por la democratización de los medios, la competitividad del mercado y los derechos de las audiencias. Enrique Peña Nieto no hizo nada extraño sino pagar la deuda al duopolio y confirmar que era el candidato de las televisoras. En esa iniciativa se ve con mayor claridad lo que es un gobierno del PRI, es decir, un gobierno para los intereses preponderantes, como se hará también con la reforma energética en las próximas semanas.

El Frente por la Comunicación Democrática ha formulado una serie de demandas al Congreso, en donde se establece la agenda democratizadora que propuso la reforma constitucional y que hoy los intereses dominantes le quieren dar la vuelta con trucos y trampas. En esta reforma se ve sin máscaras la presencia de los intereses predominantes, pero no sólo como un lobby, sino con sus propios representantes, un grupo que se conoce como "la telebancada" formada por legisladores del PRI y del Verde, (y se pueden sumar algunos panistas) que deben excusarse de participar en el debate y votación de estas leyes por el abierto conflicto de interés que tienen (pero no lo harán), al igual que sucedió con la diputada Carpinteyro, quién no participará por la difusión de una llamada en donde propone un negocio en el área de telecomunicaciones.

La agenda democrática que propone el Frente establece los siguientes propuestas que podemos agrupar en tres partes: primero los derechos de las audiencias (réplica, los contenidos no discriminatorios, no aumentar los tiempos de comercialización de las concesiones de medios privados); el establecimiento de un sistema de medios públicos (con independencia editorial, transparencia, opciones de financiamiento, y contar con una cadena nacional para televisión y para radio); en este sistema se necesita dar oportunidad a los medios de uso social, comunitario e indígena. En varios países de América Latina (Argentina, Uruguay, Ecuador y Bolivia) se destina una parte importante del espectro radioeléctrico para estos medios. En segundo lugar, están las reglas para contar con una competencia efectiva, terminar con los agentes preponderantes. Aquí la disyuntiva está entre declarar la preponderancia por sector, que equivale a un gatopardismo y quedarnos igual en radiodifusión (beneficiar a Televisa), o establecerla por tipo de servicios, que es la forma de poner un alto a la preponderancia. También es importante contar con los incentivos necesarios para la producción de contenido nacional independiente. Y en tercer lugar, se trata de las reglas que pueden fortalecer a un regulador autónomo (IFT), sin injerencias indebidas del gobierno y un sistema de concesiones transparente y regulado, sin controles oficiales o favoritismos.

Lo más probable es que en próximos días PRI, Verde, la telebancada y algunos votos del panismo terminen por construir el muro de defiende los intereses del duopolio. Del otro lado veremos a la desprestigiada oposición de PAN y PRD (con algunas excepciones) empujar la agenda democrática, pero sin tener los votos para sacarla adelante. Asistiremos a ver cómo la democracia en México libra en el Congreso otra batalla perdida…

@AzizNassif