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Opinión

Pacto Peña-AMLO o el all in de Anaya

Por: Leo Zuckermann

López Obrador va ganando con un amplio margen porque es el candidato que ha capitalizado el deseo de cambio de los mexicanos. Así lo dicen las encuestas. Alrededor del 80% de la población quiere un cambio. De ellos, el 62% tiene la intención de votar por AMLO (esto equivale al 50% de las preferencias efectivas que hoy, según el Modelo Poll of Polls de oraculus.mx, tiene el tabasqueño). Anaya, por su parte, captura el 34% de los votantes por el cambio (27% de las intenciones de voto efectivas en oraculus.mx). El 4% restante se lo lleva “El Bronco”. En la batalla por conseguir el voto del cambio, López Obrador es el gran ganador. (El 20% de las preferencias efectivas que quedan se las lleva Meade y coinciden con el número de mexicanos que no quieren un cambio).

A unos pocos días de que terminen las campañas, se ve muy difícil que Anaya pueda arrebatarle tantos puntos a López Obrador como para ganarle. Desde luego que tiene que intentarlo. Hacer una jugada arriesgada. Echar su resto. Un all in, como se dice en el póquer.

Esto explica la estrategia de la campaña anayista de argumentar que existe un pacto entre Peña y López Obrador. Que el presidente y el candidato de Morena habrían llegado a un acuerdo. De ganar, AMLO no perseguiría a Peña por los múltiples casos de corrupción de su gobierno, algo que el morenista ha prometido en varias ocasiones. Peña, por su parte, sacaría las manos del proceso electoral facilitando la victoria de AMLO. Desde hace algunos días, el que mejor ha explicado este supuesto “pacto de impunidad” ha sido el coordinador estratégico de la campaña de Anaya, Jorge Castañeda.

A escena entra el video difundido la semana pasada donde se vuelve a acusar a Anaya de sospechosos manejos de dineros. Hay que recordar que en febrero de este año se filtró la noticia de que la Procuraduría General de la República estaba investigando al candidato frentista por el presunto delito de lavado de dinero. Este ataque, orquestado al más alto nivel del gobierno de Peña, utilizando burdamente a la PGR, ha sido, hasta ahora, el evento más importante de esta campaña. La ofensiva funcionó: Anaya dejó de crecer, como lo venía haciendo, en las encuestas. Pero no fue el candidato del gobierno, José Antonio Meade, el que se benefició con el frenón de Anaya sino López Obrador que se consolidó como el candidato favorito del cambio.

Pues bien, una vez más, en vísperas de la elección, ha aparecido un nuevo video donde el hermano del empresario Manuel Barreiro supuestamente confiesa la triangulación de recursos para la campaña de Anaya quien, de ganar la Presidencia, los beneficiaría desde el poder.

¿Quién filtró este video? No lo sabemos porque salió en una página anónima de Internet que retomaron los medios tradicionales. Lo que sí sé es que dicha filmación legitima la versión de un presunto pacto entre Peña y López Obrador. Y esto fue precisamente lo que respondió Anaya después de hacerse público el video en cuestión: que el Presidente está detrás del nuevo ataque porque le da miedo que gane el panista y acaba en la cárcel; que Peña prefiere a AMLO quien lo va a perdonar a él y todos los funcionarios corruptos del presente gobierno.

López Obrador ha respondido que no existe el mentado pacto; que el PRIAN se está pelando y él no tiene nada que ver con esta querella. Quizá tenga razón. Pero es la primera vez que veo a AMLO a la defensiva en esta campaña. Dando explicaciones porque hay muchos electores que sí quieren el cambio, pero no el perdón para la corrupción de este gobierno.

Quiérase o no, el nuevo video le da credibilidad a la idea de un supuesto pacto entre Peña y AMLO. No sé si le va a alcanzar a Anaya para ganar. Se ve poco probable por la enorme diferencia de más de 20 puntos porcentuales. Pero, potencialmente, es posible que le quite algunos puntos de los mexicanos que quieren cambio y ver a los corruptos tras las rejas.

Creo, a final de cuentas, que estos últimos días de campaña lo que también ya está en juego es quién va a ser la oposición a AMLO si éste gana la Presidencia. Si Anaya queda en un lejano segundo lugar, no tendrá chance alguno de convertirse en un opositor con credibilidad en el siguiente sexenio. Sus adversarios, en particular los calderonistas dentro del PAN, lo van a hacer pinole por la enorme derrota. Pero, si se acerca a AMLO, el joven maravilla podría aspirar a ser uno de los potenciales líderes de la oposición pensando, desde luego, en las próximas elecciones del 2024. Quizá su all in no sirva para ganar la Presidencia, pero sí para mantenerse jugando en la mesa de la alta política mexicana.