Opinión

País de pobres y burócratas ricos

ITINERARIO POLÍTICO
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Por: Ricardo Alemán

Por donde se vea, las cifras de los salarios de la burocracia nacional ofenden e insultan a millones de ciudadanos que a pesar de que mal viven con salarios bajos, pagan impuestos para mantener una "casta divina" que poco hace por aquellos que con sus impuestos hacen posibles las posiciones de privilegio.

¿Para qué quiere más dinero público la burocracia mexicana? Dicen que para cumplir con la encomienda que les da razón de ser. Sin embargo, por ninguna parte se ven las mejoras en los servicios públicos, mientras las instituciones del Estado no son mejores hoy que antes.

Lo que cambia, de manera invariable, es el estilo de vida de los burócratas que cada año compran mejores autos, mejores casas; que viajan mejor y con mayores lujos, porque año con año el presupuesto del dinero público se eleva precisamente para mejorar los salarios de una burocracia insaciable.

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¿Quién será el valiente que se atreva a poner límite a los salarios de la burocracia mexicana? ¿Por qué ninguna autoridad se atreve a proponer una reducción a los salarios fabulosos de los servidores públicos, en dirección contraria al reclamo general de elevar el salario mínimo de los trabajadores? ¿Quién va a poner límite a los salarios que ofenden e insultan a un México de pobres con una burocracia de ricos?

Por ejemplo, en 2015, cada uno de los magistrados del Tribunal Electoral Federal ganará por año —sin tomar en cuentas las insultantes prestaciones—, la ofensiva cantidad de 6.7 millones de pesos. ¿De verdad la tarea que desempeñan esos servidores públicos justifica un salario de ese tamaño?

También en 2015, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación recibirá la nada despreciable cantidad de 6 millones 118 mil pesos al año, sin contar con una montaña de prestaciones que elevan el salario a las nubes. El resto de los ministros ganará por cabeza algo así como 4 millones 200 mil pesos.

Los envidiados consejeros del nuevo Instituto Nacional Electoral (INE) —por cuyas posiciones no faltan aquellos que empeñan el alma al diablo—, tendrán un salario que ronda los 3.3 millones de pesos al año, sin tomar en cuentas las prestaciones, y sin incluir sobresueldos por los cargos adicionales, como el de presidente consejero, o presidentes de las respectivas comisiones de trabajo, viáticos, viajes, autos...

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Y frente a los casos anteriores, los diputados y senadores son algo así como los pobres del pueblo. Según el presupuesto de 2015, en promedio los legisladores federales —sean diputados o senadores—, se llevarán al bolsillo el nada despreciable salario de 2.4 millones de pesos. Claro, sin tomar en cuenta una larga lista de prestaciones que —por ejemplo—, incluye el pago de celular, gasolina, automóvil, hotel, boletos de avión, peaje en carreteras y… una suma que casi duplica el salario.

La distorsión salarial de los burócratas mexicanos es tal que el salario del presidente para 2015 es algo así como migajas para el mendigo del pueblo. El salario propuesto para ese año será de 2.3 millones de pesos. Y por increíble que parezca, ese salario es casi el 50 % del que perciben algunos presidentes municipales que se despachan con la cuchara grande.

Pero el escándalo es mayor si retomamos el estudio que sobre los salarios altos realizó el diario Milenio (14 de septiembre), en donde revela que en toda la administración pública existen 41 mil 989 burócratas que reciben al año un salario mayor a un millón de pesos. Para esos privilegiados el gasto anual es de casi 59 mil millones de pesos.

Tampoco ahí termina "la piñata". Resulta que de acuerdo con el mismo estudio, en la Secretaría de Gobernación 86 funcionarios ganan más de tres millones de pesos al año. Es la dependencia con la mayor cantidad de salarios altos de toda la administración pública. La pregunta es si lo desquitan.

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Otras dependencias con burócratas de más de tres millones de pesos son la Secretaría de Hacienda, con 48 millonarios; Presidencia, con 25; Sener, con 15; con 13 millonarios están la PGR y la Secretaría de Economía. En la SSA 21 funcionarios ganan más de 3 millones de pesos anuales, mientras que la Sedesol tiene diez millonarios en sus filas.

Una perla que sintetiza los excesos.

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ganará 2.5 millones de pesos anuales. La CNDH pidió casi 50 millones de incremento presupuestal para 2015 y ha incrementado 55.21% su presupuesto en los últimos cuatro años, a pesar de su escasa eficacia.

Y cuenta con diez vehículos blindados asignados "A la Presidencia, Primera Visitaduría General, Segunda Visitaduría General, Tercera Visitaduría General, Sexta Visitaduría General, Secretaría Técnica del Consejo Consultivo y Oficialía Mayor". La casta divina. Al tiempo.

www.ricardoaleman.com.mx twitter: @ricardoalemanmx