Opinión

Panorama educativo de México

Por: Eduardo Backhoff Escudero

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) tiene el mandato constitucional de evaluar los componentes, procesos y resultados del Sistema Educativo Nacional (SEN), a fin de dar a conocer sus resultados al público en general y a las autoridades educativas en particular y, con base en ellos, emitir directrices orientadas a la mejora de la educación obligatoria. Una forma de cumplir con esta atribución es a través de la creación de un sistema nacional de indicadores educativos que den cuenta, de manera sintética, sobre el estado que guarda la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior en el país y en cada una de sus entidades federativas. El conjunto de estos indicadores los publica anualmente el INEE en un volumen conocido como Panorama Educativo de México.
Hasta ahora suman catorce Panoramas Educativos publicados por este Instituto, cuya primera edición data de 2003, cuando el recién creado INEE se dio a la tarea de desarrollar un sistema nacional de indicadores, con el propósito de aportar información relevante y comparable en el tiempo. Por esta razón, las temáticas que contiene el Panorama prácticamente no cambian de un año a otro, aunque sí sufre actualizaciones menores para atender nuevos componentes del SEN. Por ejemplo, en 2016, por primera ocasión, se incluyó información en torno a la población mexicana afrodescendiente, además de indicadores del quinquenio anterior (2010-2015), que permiten valorar el tamaño de los retos que enfrenta el Estado mexicano para poder garantizar que todos los niños y jóvenes del país se matriculen en las escuelas y planteles de los niveles de la educación básica y media superior, asistan a ellos y avancen de manera regular entre grados y niveles educativos, y se asegure su derecho a aprender.
El Panorama Educativo de México se compone de seis apartados, un anexo con indicadores por entidad federativa y un disco compacto con información estadística complementaria. El informe inicia con una descripción de la estructura y dimensión del SEN, para después dar respuesta a preguntas que se estructuran alrededor de cada uno de los apartados, como las siguientes: ¿Cuál es la asistencia de la población infantil y juvenil a la educación obligatoria? ¿En qué medida el SEN cubre la necesidad social de educación? ¿Cómo es el contexto socioeconómico en el que operan las escuelas? ¿Cuáles son las características de los alumnos, docentes y directores? ¿Existen recursos informáticos mínimos para la enseñanza en las escuelas? ¿Cuánto gastan el Estado y la sociedad en la formación de su población? ¿Cuántos niños y jóvenes se matriculan en educación obligatoria? ¿Cómo avanzan los alumnos en su trayectoria escolar? ¿Qué proporción de alumnos terminan oportunamente cada nivel educativo? ¿Cuántas escuelas públicas de educación básica tienen una estructura organizativa incompleta? ¿En qué medida los alumnos adquieren competencias relevantes para la vida? ¿Cuáles son los beneficios de la educación para el trabajo?
El Panorama Educativo de México 2016 documenta que ha habido avances importantes en materia de cobertura en todos los niveles educativos. Sin embargo, también aporta evidencias sobre la necesidad de redoblar esfuerzos para que todos los niños y jóvenes del país cuenten con escuelas dignas y funcionales, que les aseguren una atención pertinente, inclusiva y sin discriminación alguna; aumentar la eficacia del SEN en las tareas de universalizar el acceso a la educación preescolar y media superior y de abatir el abandono escolar, que aún es alto en este último nivel educativo y que constituye una limitante, en el mediano plazo, para garantizar que todos los jóvenes concluyan la escolaridad obligatoria. Finalmente, el Panorama precisa que el mayor déficit de la educación en México ocurre en el terreno de los aprendizajes, ya que una gran proporción de alumnos de la educación obligatoria registra niveles de aprovechamiento insatisfactorio.
Con esta publicación, el INEE cumple con su compromiso de entregar información relevante y útil, en aras de mejorar el cumplimiento del derecho humano a una educación obligatoria de calidad para todos los niños y jóvenes del país, independientemente de su origen social y étnico, así como de sus características particulares. Por la riqueza de la información que contiene, el Panorama Educativo de México 2016 es una referencia obligada para quienes se dedican a diseñar y a evaluar políticas públicas en el país. Asimismo, debe ser un material fundamental para elaborar las distintas plataformas políticas en materia de educación de los candidatos a ocupar puestos federales y estatales en 2018. Aquí hay suficiente material para que los futuros candidatos a la Presidencia de la República y a las nueve gubernaturas formulen sus propuestas educativas basadas en evidencias y no en ocurrencias.