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Opinión

Tres años y nada

DESDE LAS CALLES DE CULIACÁN

Por Paola Gárate

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audima

Han pasado tres años y cinco meses del proceso electoral en el que la “explosión” del hartazgo ciudadano tomó las urnas, las y los mexicanos buscaban y decidieron por un cambio en todo el mapa político del país, otorgándole el respaldo total al líder del movimiento que prometía una esperanza para México.

Por medio de sus redes sociales, y con aires de protagonismo, como es de costumbre, Andrés Manuel hizo un llamado a congregarse en el zócalo de la Ciudad de México para informar, desde sus datos, lo que ha realizado durante estos tres años de Gobierno. Lejos de ser un Mensaje a la Nación, como así lo presumieron, lo que percibimos el pasado primero de diciembre fue un mensaje a su base social y fieles seguidores, no una verdadera presentación de resultados para todas y todos los mexicanos.

Es claro que el presidente sigue manteniendo, con su visión sesgada, positividad y buena actitud ante la situación que atraviesa el país a tres años de tener el poder y respaldo social, tanto que no la pensó dos veces para convocar a una gran conglomeración, aún sabiendo que está por iniciar otra fase complicada de la pandemia. No cabe duda que se le da muy bien convocar y llenar el zócalo capitalino, sin embargo, ¿enserio es lo único que pueden presumir?

El respaldo ciudadano se convirtió en el principal argumento como respuesta a las críticas sobre la falta de resultados del Gobierno de López Obrador. No hay crecimiento económico, la violencia ha aumentado tanto como la corrupción y el manejo de la pandemia ha sido desastrosa, tan solo el precio de los alimentos se ha disparado un 148 % más en comparación del año pasado con datos del Inegi. Podemos continuar con la lista de situaciones en las que existen grandes contradicciones ante el discurso del llamado #amlofest y desde Palacio Nacional sigue un supuesto ensueño de transformación.

Por más trillado que suene, es verdad que el presidente habla más de lo que hace, y reniega más de lo que decide. No debemos tomar con calma que en cada oportunidad demuestre su desprecio a las leyes y los procesos que conllevan algo complejo, que prefiera brincarse los análisis y la carga que implica tomar una decisión que afecta al país y que solamente recurra al pasado para fundamentarlas.

A un mes de la toma de protesta del gobernador Rocha Moya, auguro para que estas prácticas no se repliquen en nuestro estado y seamos ciudadanos observantes y constructivos. Ya basta de hacerle creer a las y los mexicanos que el presente y futuro de nuestra nación es un cuento de buenos contra malos. Abramos bien los ojos para ver la realidad y visibilizar qué realmente queremos para México y qué haremos al respecto.

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