Opinión

Parece ser que Sergio Torres no llena saco de Aarón Rivas

ELENCO POLÍTICO

Por: Martín Mendoza

Los diputados locales se pusieron en estado de alerta y descubrieron que con la construcción de dos nuevos hospitales que pretende realizar el Gobierno del Estado con la participación de dos empresas chilangas, acostumbradas a lucrar con el dolor ajeno, se pretende copiar el esquema del presidente Enrique Peña Nieto, con su proyecto de construcción del nuevo aeropuerto de la ciudad de México, magno anuncio hecho con motivo de su Segundo Informe de Gobierno. Mientras se "para el cuello" ante la noble sociedad mexicana, piensa trasladar la deuda a los próximos sexenios. O sea, los legisladores locales se pusieron más vivos que los federales y al parecer no aceptarán más aquello de "el que venga atrás que arre", ni con el aeropuerto ni con los nosocomios. Mientras, el asunto entró al terreno de la polémica y el gobernador, Mario López Valdez, formado políticamente en esta clase de controversias, ya se dispone a volver a endurecer la quijada.

No crece. Eso de ejecutar obras públicas sin cosensar con los posibles beneficiados arrojó el rechazo de los locatarios del mercado Garmendia a la remodelación de la calle Escobedo en el último trimestre del año. Dicha rúa quedó cerrada a la circulación ayer. No olvidan los comerciantes que la remodelación del centro histórico, durante los trienios de Aarón Irízar y Jesús Vizcarra, les costó tres años de bajas ventas, sobre todo en el periodo de fin de año. Pero como el asunto fue cuestión de comunicación, ahora que el paquete se lo pasaron al secretario de Desarrollo Económico, Aarón Rivas, de inmediato se reunió con esos comerciantes y acordaron que cada semana se estarán juntando para ventilar los problemas que se presenten. Este auxilio al presidente municipal Sergio Torres Félix, evidencia que el alcalde no ha crecido políticamente ni como depositario de la autoridad, pues requiere de "bules para andar", porque tampoco tiene colaboradores con intuición, experiencia y capacidad para "desfacer entuertos". Es más, están tan ciegos que ni los baches ven. O sea, la apreciación que proyectan es que a Sergio le quedó grande el saco de Aarón Rivas, quien aprovechará la ocasión como una promoción para la carrera sucesoria, donde sus seguidores ya lo colocan un punto debajo de la encuesta que tiene arriba a su tocayo Irízar.

¡Fuera, fuera, fuera! Quien rompió lanzas con el gobierno federal fue el gobernador de Sonora, el panista Guillermo Padrés, quien expulsó a los delegados federales de la Semarnat, de la Profepa y Conagua, todos ellos priistas por su ineficacia en la atención a la contaminación de los ríos Sonora y Bacanuchi, que ha afectado a ocho municipios. En lugar de buscar solución al problema, se supone que el gobierno respondió difundiendo, o a través de los medios electrónicos popularmente conocidos, como afines u oficialistas, que el Gobernador tiene un represo para irrigar sus siembras de Nogales. El asunto es que por la cercanía a Sinaloa y a las elecciones del año entrante para la renovación de poderes en la vecina entidad, debe de preocuparnos porque nos puede salpicar 'partidistamente' hablando. Pero queda un recurso: que le pidan que intervenga el gobernador, Mario López Valdez.