Opinión

Pestilencia en la ciudad

GUASAVE

Por: Mixcoatl Gaxiola

Mientras que la Junta Municipal de Agua Potable y el Ayuntamiento intentan justificar las constantes fugas de aguas negras, los ciudadanos están reaccionando sellando las alcantarillas.

Aunque el caso podría ser tomando como algo menor, es un síntoma de las graves deficiencias que tiene el servicio de la Jumapag, cuyas fallas se han multiplicado tanto como las fugas en los primeros siete meses de esta administración municipal.

Desde hace algunas semanas y desde las primeras lluvias, los derrames de aguas pestilentes en algunos cruceros de la ciudad representan un serio riesgo para la salud en el que hay omisión y responsabilidad del propio Ayuntamiento.

Y es que por un lado el gerente de la Junta Municipal de Agua Potable argumenta que las alcantarillas pluviales dependen del mantenimiento de Obras Públicas, pero por otro, es un problema que al final de cuentas revienta en el drenaje, que sí depende de la paramunicipal.

Los vecinos afectados hartos de las declaraciones y de las excusas de los funcionarios decidieron taponear con cemento los registros, lo que si bien soluciona en el momento la situación, podría terminar de colapsar la red al taponear la salida del agua de lluvia.

Ayer el gerente de la Junta Carlos Armando Favela lejos de dar una solución, sólo advierte los riesgos de esta práctica que por cierto no tiene un precedente.

El drenaje es parte importante del servicio que presta la paramunicipal, y además es un concepto que le cuesta al usuario de manera adicional a la cuota de agua, por lo que a los ciudadanos les asiste el derecho de exigir y de reclamar que la dependencia se ponga a trabajar.

Resulta sospechoso que el Ayuntamiento no intervenga y ponga orden en un organismo deficiente y con pésimo manejo financiero.