Opinión

Petición concedida

Por: Roberto Valdez Prado

Señor mi Dios, -dijo aquel angustiado hombre,-  ayúdame a encontrarle sentido a la vida, dame las capacidades para ser feliz-

Y de pronto se oye una dulce y divina voz que le dijo: ¡Oh, hijo mío!, precisamente eso fue lo que me pediste cuando eras animal y entonces yo te convertí en el hombre que ahora eres, con todas esas facultades con que te doté. Como seres humanos, tenemos la capacidad de pensar, hablar y actuar, asi como también mejorar nuestros pensamientos, palabras y acciones. Como seres humanos, nos resulta posible conquistar la mente y frenar sus procesos automáticos, para que surja un modo superior, mas consciente de entendimiento; podemos asumir los fracasos con un sentido de aprendizaje y evitar desfallecer cuando las circunstancias nos son adversas; podemos aprender a mejorar las funciones orgánicas y mentales, mejorar la relación con los otros seres, desplegar la imaginación constructiva y perfeccionar nuestro carácter; podemos aprender a observar el curso de los acontecimientos naturales de la vida; nos es dado, si nos lo proponemos, poner fin a la ofuscación, la angustia y el odio, recobrando estados plenos de conciencia y 
sentimiento; podemos esforzarnos por investigar y descubrir las leyes internas que nos rigen y encontrar respuestas a los eventos de nuestra existencia vital.

Nos han sido otorgadas unas potencialidades que podemos desarrollar para beneficio de cada uno de nosotros y de los demás. En lugar de estar atormentándonos con el pensamiento, y dando mas importancia al ego con la autocompasión y las lamentaciones, utilicemos esa energía para descubrir nuestro último sentido y convertirnos en los guías de nosotros mismos. Una misión apasionante, que le es dada al ser humano, consiste en modificar muchos de sus códigos, modelos y paradigmas, para poder hacerse consciente de su propio proceso de vida y ser feliz.