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Opinión

¿Por qué habría caído la violencia en México?

JUEGOS DE PODER
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Por: Leo Zuckermann

Una buena noticia: la seguridad en México está mejorando. Eso dicen las estadísticas. Por un lado, están las de la consultora Lantia, experta en seguridad pública, y que reporta las ejecuciones relacionadas con el crimen organizado desde el sexenio pasado. Por el otro, las oficiales publicadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Ambas fuente demuestran una caída importante en el homicidio y la extorsión y una moderada en el secuestro. La pregunta es: ¿a qué se debe esta caída de la violencia en México?

Revisemos, primero, los números. En los primeros 21 meses del gobierno de Peña, de acuerdo a Lantia, ha habido 17 mil 586 ejecuciones relacionadas con el crimen organizado. Esto nos da un promedio de 837 por mes durante este sexenio. La buena noticia es que los primeros ocho meses de 2014 han estado por debajo de esta media. Y en los últimos tres reportados ha existido una caída importante en el número de ejecuciones: 521 en junio, 525 en julio y 366 en agosto. Esta última cifra es particularmente impresionante por lo baja que es. Compárese, por ejemplo, con los mil 166 ejecutados del primer mes de Peña en el gobierno (diciembre 2012).

En cuanto a las números del SESNSP, que reportan los homicidios dolosos, también hay una caída en 2014 con respecto al año pasado. En 2013, el promedio fue de mil 532 por mes mientras que en los primeros ocho meses de este año llevamos una media mensual de mil 324, una caída del 14%. Y los meses de junio, julio y agosto, como en el caso de la base de Lantia, el número de homicidios dolosos fue menor al del promedio de lo que va en 2014: mil 227 en junio, mil 200 en julio y mil 282 en agosto. Otra vez, compárese estos números con los mil 726 homicidios dolosos durante el primer mes de Peña (diciembre de 2012) para ver la diferencia.

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Veamos ahora las extorsiones. De un pico que tuvimos en octubre de 2013 con 727 casos de extorsión a nivel nacional reportados por el SESNSP, en agosto se tuvieron 407, una caída del 44 por ciento. La base de datos demuestra una consistente disminución del delito de extorsión a lo largo de este año. En lo que se refiere a secuestros, también hay una caída, aunque más moderada. El promedio durante 2013 fue de 142 secuestros por mes mientras que en los primeros ocho meses de 2014 este número es de 129: un decremento del nueve por ciento. Y, como en los dos delitos anteriores, junio, julio y agosto de este año fueron de menos secuestros con 113, 98 y 116, respectivamente.

¿A qué se debe esta caída en los tres crímenes que más agravian a la sociedad?

Todavía no lo sabemos a ciencia cierta. El 12 de septiembre, sin embargo, Eduardo Guerrero, experto en seguridad, publicó un artículo en Reforma donde pone algunas hipótesis sobre la mesa.

La primera es que hay una falla en las estadísticas en las extorsiones y secuestros. No así en los homicidios que son más difíciles de esconder. Dice Guerrero al respecto: "Todavía no queda claro que hayan disminuido los delitos de alto impacto distintos al homicidio (la falta de rigor y las mañas de las procuradurías hacen imposible llevar a cabo un seguimiento confiable). La Encuesta Nacional de Victimización (ENVIPE 2014), que el Inegi tiene contemplado publicar a fines de septiembre, nos permitirá hacer un balance integral de los primeros resultados del gobierno de EPN en la materia".

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La segunda hipótesis que insinúa el experto es que ya comenzamos a ver resultados por el largo proceso de construcción de instituciones de seguridad pública, en particular en algunos estados: "en varios municipios y entidades del país se han echado a andar esfuerzos serios para reformar las agencias policiales". Sería una estupenda noticia.

Sin embargo, hay una tercera hipótesis muy interesante: que en junio hubo una reunión de los principales cárteles del crimen organizado donde se pactó el fin de las disputas entre ellos. Según Guerrero, "la ofensiva del gobierno contra Los Zetas y Los Caballeros Templarios (los dos cárteles con mayor inclinación por la violencia y la extorsión) mandó un mensaje importante". Esto, aunado a un debilitamiento de los carteles en los últimos años, habría llevado, según la nota que cita Guerrero del periódico Reforma, a que los líderes de las principales organizaciones criminales (el Cártel de Jalisco Nueva Generación, los Carrillo Fuentes, los Beltrán Leyva y Los Zetas) se reunieran en junio en Piedras Negras. Ahí habrían fumado la pipa de la paz repartiéndose las rutas del narcotráfico. De esta forma, habríamos regresado a una pax narca que no habíamos tenido desde hace muchos años en México.

Twitter: @leozuckermann