Opinión

Por si algo faltara

A Blas Rubio Apodaca se le olvidó que trabaja en la Dirección de Gobierno del municipio y ya no se le ve por ahí

Por  Alameda .

Por si algo faltara. El adeudo de 18 millones de pesos que tiene la Jumapag con el SAT fue motivo para que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público congelara las cuentas de la paramunicipal. Aquí sí aplica bien el dicho de que una tragedia nunca viene sola, pues se sabe de antemano que la paramunicipal está envuelta en una serie de situaciones negativas en lo que a economía se refiere, que la han llevado desde hace muchos años a los números rojos que ostenta actualmente. Como bien dicen, con el SAT no se juega, y aunque al parecer el problema se arrastra desde administraciones anteriores, sin embargo, llegó a repercutir justo al cierre del presente gobierno. Quién sabe cómo le harán para salir de este peligroso ‘bache’ en el que cayó la Junta, pues han quedado incapacitados en todos los sentidos.

¡Perdidísimo! Cuentan que el que no se da a ver y lo traen más perdido es al representante de la Dirección de Gobierno en el municipio, Blas Rubio Apodaca, pues hace mucho tiempo delegó responsabilidades en sus compañeros y de plano ya son pocas veces las que se aparece por la Unidad Administrativa. Lo bueno fuera que también dejara el cheque, pues si no está cumpliendo con el trabajo que le encomendaron, nada más está engrosando el gasto público como muchos más que hay y el que todos pagamos con nuestros impuestos. El detalle aquí es que aun cuando lo quitaran del cargo, lo más seguro es que no tardaría en acomodarse en otra área, por ser hijo de otro político connotado.

Negligentes. Insensible y negligente es como se ha comportado la autoridad por muchos años hacia los personas que habitan en los altos de la sierra, pues desde el Gobierno del Estado poco se han enfocado en resolver las deficiencias en materia de salud, educación, alimentación y en general de todos los servicios básicos de los que carecen dichos habitantes, que en su mayoría son indígenas. No hay doctores allá arriba y si una enfermedad cualquiera los ataca, puede ser motivo suficiente para perder la vida.

Airado reclamo. Vecinos de la colonia Lomas del Mar aseguran que ya no encuentran cómo transmitir su molestia contra la autoridades en el municipio, luego que desde hace meses tienen una enorme laguna entre las calles Puerto Peñasco y La Paz, que le está resultando una piedra en el zapato, ya que no solo trastoca sus actividades diarias, sino también está convertida en un riesgo para la salud, pues la humedad atrae a muchos moscos y temen algún brote de dengue si no los auxilian. 
Desde antes de las lluvias de la semana pasada la enorme charca ya estaba dándoles problemas, y las copiosas precipitaciones pluviales solo agudizaron más el problema. 
Reconocen que ya se cansaron de hablar a las oficinas del Palacio Municipal para pedir que les desagüen esa laguna, pues los trabajos de pavimentación que se realizaron en dicha colonia solo trajeron consigo que el agua de lluvia se aglomerara en ese punto, pero eso parece que no lo previeron los ingenieros encargados de las obras. 
Los vecinos de la Lomas del Mar, sobre todo quienes viven donde está el problema, aseguran que se irán hasta las últimas consecuencias si no los apoyan en breve, pues se supone que el gobierno está para darles calidad de vida y eso ahorita no ocurre con ellos.