Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Quiebra de Mexicana

JAQUE MATE

"La quiebra puede eliminar a dueños y directivos en particular, pero no la competencia."

Thomas Sowell

Al final la juez Edith Alarcón reconoció lo inevitable y después de un concurso mercantil que duró casi cuatro años, cuando la ley establece un máximo de un año, decretó la quiebra de Mexicana de Aviación.

Mexicana de Aviación no sólo era la más antigua aerolínea de nuestro país sino la más importante. En 2009, el último año completo en que operó, transportó junto con sus filiales Click y Link 10.7 millones de pasajeros. Su participación en un mercado total de 48.8 millones de pasajeros fue de 21.6 por ciento. Su perenne rival Aeroméxico, junto con Aerolitoral (Aeroméxico Connect), llevó ese año 9.6 millones de pasajeros con una participación de 19.7 por ciento ("Aviación mexicana en cifras", 1989.2012, DGAC).

Gastón Azcárraga compró Mexicana de Aviación en diciembre de 2005 por 165 millones de dólares junto con otros accionistas, entre ellos Grupo Posadas, empresa de la que era presidente, y Ángel Losada. En ese año Mexicana y su filial Click transportaron 9.9 millones de pasajeros o 21.5 por ciento de los pasajeros en un mercado de 46 millones. En 2007 Azcárraga trató infructuosamente de comprar Aeroméxico.

Para 2008, cuando en medio de un auge el número total de pasajeros alcanzó los 56.2 millones, Mexicana y Click ya transportaban 11.6 millones (20.6%) y Aeroméxico y Connect 10.5 millones (18.7%). Además de Aviacsa, que todavía transportó 2.7 millones, un grupo de nuevas aerolíneas habían ingresado al mercado y competían duramente en precios. Volaris tuvo ese año 3.4 millones de pasajeros, Interjet 3 millones y VivaAerobús 1.4 millones. Alma, Aerocalifornia y Avolar transportaron respectivamente 865 mil, 549 mil y 494 mil pasajeros, mientras que Aeromar trasladó 461 mil y Magnicharters 656 mil. Las aerolíneas pequeñas llevaron así 13.7 millones de pasajeros, 24.7 por ciento del total de 2008.

Los consumidores se beneficiaron de la fuerte competencia en precios, pero todas las aerolíneas estaban perdiendo dinero. El precio de la turbosina, 5.56 pesos por litro en diciembre de 2005, rebasó los 12 pesos en mayo y junio de 2008, aunque con la crisis económica en los Estados Unidos bajó a 5.38 en diciembre ("Precio al público de productos petrolíferos", Pemex).

La crisis económica de 2009 provocó un desplome de 13 por ciento en el número total de pasajeros a 48.8 millones. Dejaron de volar Aerocalifornia, Alma, Avolar y Aviacsa. Mexicana mantuvo su participación de mercado, pese a haber reducido el número de pasajeros transportados a 10.7 millones, pero a un costo elevado. El grupo encauzó cada vez más pasajeros a Click, que tenía un contrato laboral más barato, pero siguió acumulando pérdidas. Mexicana logró en 2009 un crédito salvador de Bancomext, dando sus nueve aviones propios en garantía, por mil millones de pesos, pero los recursos no fueron ya suficientes.

En agosto de 2010, cuando el precio de la turbosina alcanzaba 8.52 pesos por litro, Azcárraga trató de regalar la aerolínea a los sindicatos y después vendió a Tenedora K el 95 por ciento de las acciones por mil pesos. El otro 5 por ciento quedó en manos del sindicato de pilotos. La aerolínea, sin embargo, no tenía ya forma de pagar sus cuentas y entre el 27 y 28 de agosto de 2010 dejó de volar.

La administración de Azcárraga fue desaseada. Sus socios se quejaron de que sacaba dinero de la empresa. El rescate de Bancomext no fue reportado a la Bolsa Mexicana. Se acusó a Azcárraga de no enterar a Hacienda 400 millones de pesos en impuestos retenidos. Pesa contra él una acusación de operaciones con recursos de procedencia ilícita por un desvío de 198 millones de pesos, equivalente a 15 millones de dólares. El hecho es que Azcárraga compró una aerolínea en 165 millones de dólares en 2005 para luego venderla por mil pesos.

Cambio de horario

Nuevamente ha llegado el cambio de horario. Según las autoridades, en 2013 hubo un ahorro de 1,635 millones de pesos por esta medida, pero el problema es que no se refleja en los recibos de los consumidores.