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¿Quién es el hombre?

GUASAVE

De los sinaloenses posicionados en los altos niveles del gabinete peñanietista, ¿quién es realmente hombre del presidente? No son muchos, acaso sólo dos podrían tener esa deferencia que en política constituye quizás la particularidad más importante que debe tener un funcionario para escalar las alturas del poder.

Por esa singularidad es que a David López Gutiérrez, coordinador de Comunicación del gobierno federal, y el diputado federal Heriberto Galindo Quiñones, coincidentemente los dos de la región del Évora, sin ser algo extraordinario en sus respectivas trayectorias, son a quien se les concede posibilidades serias para ser candidatos del PRI a la gubernatura de Sinaloa dentro de dos años.

A ambos se les distingue precisamente con relación en los demás aspirantes, principalmente los locales, como los que podrían recibir para que, llegado el momento su partido los postule.

Sinaloa es una de las entidades cuya gubernatura que en el 2016 estará en juego, cuenta en esta ocasión, como no lo había desde que fue candidato Renato Vega, con dos pretensos, con el ingrediente también, de ser figuras con un peso específico allá en las esferas, donde se presume se tomarán las decisiones para competir por la sucesión.

Cada uno, en su entorno, son personalidades que por sus relaciones y trayectoria han trascendido más allá de lo común y corriente en el sistema en el que se desenvuelven y por lo tanto elemental es que no sólo el partido en el poder, ellos mismos y la vox populi se encarguen de situarlos como demandantes naturales de la candidatura.

Pero preguntábamos, ¿cuál de los dos, sin elucubraciones es el hombre del presidente? A simple vista y sin profundizar, por no tener elementos de juicio para decir quien, podríamos aventurar que el comunicólogo que se arroga el oficio de político, David López, es el más cercano a Enrique Peña Nieto.

La permanencia en su equipo, desde aún antes de haber sido gobernador del Estado de México, amén de haberlo elevado a una posición importante que es para el manejo de su imagen, así lo indica un lazo que más que político o de trabajo, un sentimiento afectivo, porque tampoco a López Gutiérrez puede calificarse de una "lumbrera" en su función.

Empero a sabiendas de que muchas veces la política se basa sobre compadrazgos y amistades, podría entonces decirse que el guamuchilense, como lo indica la ortodoxia, por ser gente del círculo íntimo del presidente, va a tener más ventaja que el resto de los aspirantes, Galindo Quiñones, incluido, y no se diga sobre los pretensos locales.

Si nos guiamos por las tradiciones priistas que en el grupo mexiquense que gobierna el país pesan bastante, se tiene que pensar definitivamente que David López y Heriberto Galindo serían "mano" en la partida que está por jugarse, como lo fueron en su tiempo Antonio Toledo Corro y repetimos Renato Vega, que de sus cargos, uno de secretario de la Reforma Agraria y el otro subsecretario de la misma, brincaron a la gubernatura sinaloense por ser distinguidos con la amistad de José López Portillo y Carlos Salinas de Gortari.

Por supuesto que ni David López ni Heriberto Galindo, que según los enterados han perdido fuerza, estarán solos en la lucha política por la candidatura del PRI, porque en Sinaloa se cuenta con material suficiente para enfrentar a la fuerza del centro si acaso quisiera imponer decisiones, pero además los intereses del grupo en el poder que encabeza Mario López Valdez, quien seguramente querrá manejar su propio relevo.