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Rescatar a marginados sin ardid político ni electoral

SOBRE EL CAMINO...

Aún siendo Sinaloa una tierra de progreso, de grandes inversiones, de alta productividad en la agricultura, de desarrollo comercial y turístico importante y de incipiente industria, no escapa a la realidad de marginación social en zonas tanto urbanas de sus principales ciudades, como las especialmente inhóspitas de la sierra, donde se acusan rezagos de pobreza y miseria extrema que deben ser rescatadas con ur- gencia a través de una eficiente operación de los programas de inversión social que dependen del gobierno federal y estatal.

Allá en el sur de Sinaloa, en las franjas de la sierra de Rosario y Escuinapa que colindan con Durango y Nayarit, incluyendo a Concoredia, Cosalá, Culiacán, Badiraguato, Mocorito, Sinaloa, Choix y El Fuerte, en todos esos municipios y en los linderos urbanos de sus ciudades, exíste una marginalidad que urge rescatar y reactivar para que se vuelvan entes productivas y gente de bien. A todas esas gentes les hace falta agua, comida y sustento, vivienda, salud, empleo, servicios mínimos, como caminos y electricidad, ni se diga de escuelas y becas.

Son franjas que se encuentran en situaciones lamentables y deplorables; un Sinaloa poco conocido por la mayoría de los sinaloenses, el Sinaloa de la pobreza y miseria extrema en la que viven sus habitantes; muchos de ellos ni siquera hablan español. Ese precisamente es el universo que se encontró el diputado federal Heriberto Galindo, quien acompañado de los legisladores Paquis Corrales y Raúl Galván, recorrieron la semana an- terior el sur del estado para conocer los asentamientos de las familias de los Tepehuanes y Huicholes, marginados de la civilización.

Hay que decirlo, sus habitantes apenas si comen una tortilla con sal y donde niños y adultos carecen de todo, empezando por el agua que sa- can de un destiladero que les permite llenar solo dos cubetas durante el día para tener lo indispensable para vivir. Es el caso de la comunidad de El Tule, Escuinapa, donde el alcalde Bonifacio Bustamante y su esposa hacen todo lo que pueden para llevarles algo a esta gente. En el mismo caso está el poblado de El Trébol II, cuyos moradores necesitan fuentes de empleo, caminos, becas y médicos.

Galindo Quiñones agarró la causa muy a su característico estilo de mascar rieles y no abandonar lo que toma hasta que lo concluye y lo logra, como es el rescate de estas zonas marginadas, de ahí que motivó a sus colegas y alcaldes sureños a poner todo por esta gente marginada, indígenas tan necesitados de todo, dejados de la mano de Dios y de los hu- manos, por quienes se actuará con profundidad, sin demagogia y sin si- mulación, sin usar a estos seres hambrientos como carne de líderes políticos que medran con el dolor del pueblo.

GOTITAS DE AGUA. Como bien lo dice el diputado Galindo: no se vale medrar con el dolor y el hambre. Hace falta que las políticas de Enrique Peña Nieto lleguen a todos los rincones del Estado y esta clarinada de la sierra sur de Escuinapa detonará seguramente en el resto de Sinaloa y por los que los diputados están comprometidos, y como el coordinador de los legisladores sinaloenses está acostumbrado a concluir lo que em- pieza den por hecho que tendremos tema para largo, tema que no es ni debe ser utilizado como un ardid político y electoral, sino al contrario, es y debe ser un asunto de la mayor importancia para que todos abran los ojos y presten oídos al clamor de ayuda de los compatriotas marginados. En una palabra es un asunto para llamar la atención. Es una verdadera clarinada social para que todos muestren su solidaridad que estos sinaloenses merecen. Por lo pronto los diputados hacen punta inicial para bajar los recursos de todos los programas para llevar el auxilio en el añoi y medio que les queda; primero en el sur de Sinaloa, luego a todas las zonas del estado y júrelo usted que esta marca social que están promoviendo los diputados federales en sus giras de trabajo por los distritos electorales y principalmente por sus zonas altamente marginadas serán atendidas con diligencia y responsabilidad. Es un compromiso.