Opinión

Reunión y conflicto en puerta

 PUNTO DE VISTA

Por  Teresa Guerra

REUNIÓN SECRETA. De la reunión sostenida por AMLO y Jared Kushner, el yerno todopoderoso de Donald Trump, lo que más llamó la atención de medios y analistas es la discreción y el silencio con la que se acordó y celebró dicha reunión en el país; aparte del contexto y lugar. Fue una cena privada, para abordar asuntos públicos, toda vez que, según trascendió en la reunión, se abordaron temas para posibles firmas de acuerdos de entendimiento comercial entre ambos países, con el fin de que fluyan más inversiones a México, que incentive el crecimiento económico del país y generen más empleos.

El objetivo de la reunión es plausible, México y EUA tienen muchos intereses en común, nuestro país es dependiente en sus importaciones y exportaciones de los Estados Unidos, el contexto de la reunión es lo que genera dudas. ¿Si era una reunión oficial, para tratar asuntos de interés para ambos países, por qué hacerla en la casa de un alto ejecutivo de Televisa? Bernardo Gómez, el otrora crítico de López Obrador, y uno de los que montó la campaña negra para combatirlo, fue el anfitrión de tan importante encuentro.

Según comentarios y la declaración del presidente López Obrador, de esa reunión salieron propuestas y acuerdos importantes de inversión y se analizó el tema del flujo migratorio de centroamericanos a los EUA, sin embargo, siguen quedando dudas del porqué hacer un encuentro privado con temas públicos, y elegir la casa de un rico empresario de Televisa, más, cuando en el pasado los seguidores de Morena y de AMLO fueron hipercríticos del yerno preferido de Donald Trump, y cuestionaron a quienes decidieron darle a Jared Kushner el Águila Azteca. ¿Será que la animadversión contra Trump y su yerno son cosa del pasado?

CONFLICTO ENTRE ALIADOS. La CNTE históricamente ha sido aliada de la izquierda, y en el último periodo apoyó a Morena y López Obrador, tanto, que hay alrededor de 40 legisladores federales que tienen vínculos con la CNTE. Sin embargo, algunos grupos de la Coordinadora, como la sección 22 de Oaxaca, suelen radicalizar sus demandas y ejercer fuertes presiones contra el Gobierno. Como se vio recientemente en el conflicto magisterial de Michoacán, que terminó molestando a AMLO, quien llegó a calificar esas protestas como “chantaje”, por no querer hacer acuerdos, pese a que se dieron apoyos al gremio magisterial en Michoacán.

De nuevo se vislumbra un conflicto entre aliados, con motivo de la derogación de la reforma educativa, ya que si bien hay coincidencias en eliminar la reforma de Peña Nieto, en lo que no hay consenso es en cómo sustituir la reforma y seleccionar a los nuevos docentes. El conflicto será por quién mantiene el poder magisterial y el control en el ingreso; la CNTE ve la oportunidad para fortalecer su fuerza, pero el Gobierno considera que debe ser la propia Secretaría de Educación quien debe regir formación, permanencia e ingreso de maestros. Algunos de la CNTE han pedido la renuncia de Esteban Moctezuma, otros llamaron a boicotear la sesión de la Cámara de Diputados y bloquearon los accesos; la decisión se pospuso para la próxima semana.

El razonamiento que les dio Esteban Moctezuma fue: “o tenemos mayoría calificada para derogar la reforma (con los votos de la CNTE en el Congreso) o se queda la reforma educativa de Peña Nieto”. Sin embargo, no parece que la CNTE esté dispuesta a “arriar banderas” y declinar sus peticiones, menos, retirarse para ir a los salones de clase. ¿Será?