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Opinión

Riesgo de bancarrota

Por: Aarón Sánchez

Mientras la política acapara la atención pública, en México se intenta crear una crisis económica y culpar a López Obrador. El mayor riesgo se ubica entre finales del presente año y los primeros meses del siguiente. A pesar de las declaraciones oficiales, la economía nacional se encuentra bastante vulnerable. Y algunos tratan de que no haya condiciones favorables para una transición de terciopelo.

Hace 18 años que no se presenta una crisis. Pero la amenaza está latente. Desde el actual gobierno se afirma que los indicadores macroeconómicos son estables. Pero una cosa son las macrofinanzas y otra muy diferente es la economía real. Además, no es casual que AMLO haya afirmado que el país está en bancarrota. Se está percatando de la realidad y de las intenciones de sus adversarios.

El tipo de cambio es frágil y la inflación está en aumento. La deuda nacional es demasiado elevada. Existe poco crecimiento económico. Ha disminuido la inversión pública y la infraestructura presenta marcado deterioro. La mitad del territorio y de la población están al margen de la economía. La pobreza, la desigualdad y la inseguridad son crecientes.

El país está peligrosamente vulnerable. Pero hay fuertes intereses que pretenden evitar el cambio de modelo económico por parte del nuevo gobierno federal. Se quiere generar una situación de caos para que ello no ocurra. Por eso constantemente se señala la inexperiencia del gabinete entrante y su falta de habilidad para hacer frente a una crisis.

A los grandes fondos internacionales de inversión les conviene la inestabilidad económica.

También al gobierno de Estados Unidos y a los grupos empresariales relacionados con el petróleo.

A todos ellos les interesa poner financieramente de rodillas al gobierno de López Obrador. Y seguramente intentarán hacerlo. Por eso existe riesgo de una crisis.

Pero AMLO ya precisó que los desequilibrios macroeconómicos de México no serán causados por su gobierno, sino por factores externos o por el mal manejo de la economía por parte del Banco de México. De antemano, López Obrador reconoce que el riesgo existe y señaló a posibles culpables en caso de crisis. Sabe que tiene enemigos dentro y fuera de casa.

Algunos grupos empresariales consideran que el paquete económico del nuevo gobierno traerá consigo mayor déficit fiscal y debilidad del peso mexicano. Es decir, intentan culpar de la bancarrota al nuevo gobierno federal. Están tratando de crear esa percepción. AMLO tiene que evitar que lo responsabilicen de la crisis que se viene. 

Para lograrlo tiene que eliminar especulaciones y argumentar mejor sus propuestas de gobierno.

Por ejemplo, ya tiene que decidir sobre el aeropuerto y justificar los trenes maya, transístmico, y las refinerías. También debe aclarar la descentralización gubernamental y el programa para la frontera. Urge disipar el enorme riesgo que ensombrece el futuro de la economía del país.