Opinión

De 22 y 23 de mayo 2020

LECTURAS

Por  Rigoberto Ocampo Alcántar

Los informes de la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado de esos dos días fueron demoledores: Fallecen 18 personas en Sinaloa por COVID. El Estado tiene una población aproximada de 3.1 millones de habitantes, el país 127 millones (estimaciones del Inegi).  Sinaloa representa, bajo estos parámetros estadísticos, el 2.4% de la población de México. El 22 de mayo, la Secretaria de Salud del Gobierno de México informó que se había confirmado el fallecimiento de 6,989 personas por COVID, ascendiendo a 7,179 el 23 de mayo. Es decir, estos dos día en Sinaloa fallecieron por COVID el 0.3% de todos los decesos que hay confirmados en el país y el 5% de todos los confirmados en Sinaloa. 

Esto pasó 11 y 12 días después del 10 de mayo. Está ahí una consecuencia de no guardar sana distancia y observar los protocolos de higiene que marcan el gobierno del estado y el federal. Estos datos representan que los fallecimientos del 22 y 23 de mayo son el 5% de todos los que hay confirmados por COVID en Sinaloa, y, el 10% en dos días. Por otro lado, el reporte de la Secretaría de Salud del 22 de mayo, como lo publicó EL DEBATE, describió la comorbilidad de los 18 fallecimientos de ese día. Los 18 estuvieron asociados a tres causas: OBESIDAD, HPERTENSIÓN Y DIABETES. En algunos casos más de una de ellas en un mismo caso. 

Esto describe como el COVID puede ser mortal si se conjunta con una de estas tres condiciones. No hay más que esperar. Es deber de cada uno de los ciudadanos de Sinaloa y México poner un alto a la obesidad y sobrepeso. Las dos están asociados a tener hipertensión y diabetes. No hay manera que ningún gobierno, ni ningún sector de salud puedan hacer frente al COVID. Tampoco, a lo que significan esas dos morbilidades en términos presupuestales, económicos y de salud para la sociedad en su conjunto. 

DE MUERTE ANTICIPADA 
El 19 de abril se analizaba en LECTURAS que hubo 687 defunciones diarias en 2018 en el país a causa de la diabetes y enfermedades del corazón. Esto representa que de acuerdo a su porcentaje en la población nacional en Sinaloa hay 17 muertes diarias por estas enfermedades en el estado. La estadística mortal del 22 y 23 de mayo de COVID en Sinaloa muestra que el coronavirus está adelantando ya las muertes de algunos enfermos de diabetes y del corazón. En lugar de morir sólo 17, murieron 18 esos dos días. 

Esto demuestra la urgencia de llamar la atención a la observancia de guardar la sana distancia y las normas de higiene para evitar la propagación del coronavirus. Así como, a iniciar una política pública que haga reducir el porcentaje de población con obesidad y sobrepeso para evitar incrementar el número de enfermos de diabetes y del corazón. Es necesario y urgente un ejercicio de corresponsabilidad ciudadana y gobierno para que se logre abatir esos dos problemas de salud. Pues, aun cuando se logre tener una vacuna para el coronavirus, las muertes y adelantos de muertes de esas enfermedades seguirán. Es una responsabilidad ciudadana, así como tienen el derecho a la salud, caer en obesidad y sobrepeso es un atentado no sólo contra sí mismo, sino contra la viabilidad de un sistema de salud para todos los mexicanos y sinaloenses.  

PÁRRAFOS: DE LA HORA, AUTORITARISMO Y DEMOCRACIA
Se analizaba el tema del régimen autoritario mexicano en la entrega anterior, la del dedazo. En ese mismo régimen el control del Presidente en el país y de los gobernadores en sus estados era tal que se recodaba constantemente al dictador mexicano, Porfirio Díaz, cuando preguntaba a uno de sus subalternos: “¿Qué horas son?”. Y le contestaban: “Las que usted diga, señor presidente”. Hasta en la burla se le guardaba distancia al presidente, mejor se decía que era dicho del dictador. En un régimen democrático eso no es posible. Sólo son las horas que marca el reloj. Se puede detener el reloj en una partida de ajedrez o partido de básquetbol, pero al iniciar de nuevo sigue habiendo los mismos minutos para llegar al final. En una democracia el final de un periodo de gobierno llega con el calendario. Así como políticamente, el sucesor se decide el día de la elección. La ley dice en Sinaloa que se publica la convocatoria a elecciones antes del 15 de septiembre. Si se logra reforma a la Ley Electoral Estatal, antes del 15 de junio, podría publicarse hasta el 15 de diciembre. Pero, que sí vale, en Sinaloa el día de la elección será el domingo 6 de junio del año que entra.

lecturas_eldebate@yahoo.com

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