Opinión

De crimen organizado

LECTURAS

Por  Rigoberto Ocampo Alcántar

Un amigo periodista, muy crítico, señalaba destino en el crimen organizado de jóvenes sin oportunidad de estudiar. Se le señaló que las muertes de integrantes de organizaciones del crimen organizado son de persona que asumen la responsabilidad de incursionar en esa actividad ilícita.

Señaló que hay leva de parte de cuerpos especializados del crimen para obligar jóvenes a hacer actividades criminales. Una hipótesis que habría que demostrar así como su alcance. Sin embargo, hay altas probabilidades que los cientos de miles que participan en actividades del crimen organizado tengan más dinero por eso, que por vender su mano de obra en cualquier otra actividad productiva.

DEL TERROR DE LAS MUERTES
El terror de los miles de muertos víctimas del crimen organizado sigue siendo una deuda del Estado con esos miles de ciudadanos. En los USA, un país con mucho menores niveles de desigualdad que México, mueren más decenas de miles víctimas de las actividades ilícitas del crimen organizado. Es una falla, sin duda, del Estado de cualquier país. 

Lo terrible es, sin embargo, que haya más de cien mil muertos en México producto de la diabetes. Y si se suman las enfermedades isquémicas del corazón suban, cada año más, acercándose a doscientos mil muertes al año. Eso es la condena de una sociedad. Generaciones incapacitadas para trabajar. Familias que van consumiendo su patrimonio cuidando enfermos. Ciudadanos de la tercera edad que siguen laborando porque sus hijos están incapacitados por la diabetes. De esos cientos de muertos diarios nunca vemos una primera plana. De esos muertos no hay estridencia. De esos vivos condenados al sufrimiento y a la muerte anticipada pareciera que son invisibles. De esos millones de enfermos de diabetes y con sufrimientos degenerativos productos de esta, ni una línea. 

DEL CRUCE: CRIMEN ORGANIZADO – DIABETES 
En el cruce de las variables, Jorge Fernández Menéndez (EL DEBATE, 30/Jun/2019) hace un relato de las intrigas y acomodos de una de las organizaciones del narcotráfico en México: El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Dice que se está dando una lucha interna en ese grupo delincuencial en la búsqueda del sucesor de Nemesio Oseguera, El Mencho, jefe de ese cártel.

Describe dos grupos buscando el control. Y dice el columnista, los estallidos de violencia son: “parte de una fuerte confrontación interna en el CJNG, ya que su líder está viviendo en la sierra, pero enfermo, necesita semanalmente diálisis (que se le proporciona en su escondite) y, por ende, su movilidad es mucho menor y está impedido de controlar la operación cotidiana de su organización criminal”. La noticia que da el columnista, experto en temas de seguridad nacional, es que El Mencho tiene necesidad de diálisis, lo cual es uno de los principales daños colaterales de la diabetes, insuficiencia renal. Es decir, el líder del CJNG, que combate contra el Cártel de Sinaloa el control del narcotráfico en México no será víctima del fuego de una metralleta, pistola o disparo de bazuca. No. Será, un día de estos, uno más de los más de cien mil muertos de diabetes que nadie reportea al año en México ni en Sinaloa, Jalisco o Michoacán. De confirmarse la nota del columnista será una estadística más de los más de cien mil muertos de diabetes. Hoy, seguro a ese jefe de cártel del narcotráfico, seguramente, le aterra más un gansito Marinela que toda la artillería del Ejército, la Armada o inclusive de la DEA de los USA. Es más, quizá la de los últimos no tanto, si es extraditado, allá en los USA sí hay medicinas para las enfermedades crónicas degenerativas que produce la diabetes. Los males renales que requieren diálisis entre ellos. En México, cada vez menos. Y en las cárceles, menos aún. 

DE CORRIDO Y MENSAJE 
Ahora ya se puede encontrar el acertijo encerrado en el corrido de los culichis de Enigma Norteño: “¿Van A Querer Más? O les guiso un huevo. Ya les quedó claro, que mi power no es un juego. Yo soy el patrón en la región, del nuevo cártel generación. Y hoy para que sepan, ahora donde vive Lencho, en todo Jalisco y en Guanatos manda El Mencho. Si a veces me ondeo es porque tengo una razón.” Y pues sí, se “ondea” porque ocupa diálisis por insuficiencia renal. La mayoría de las veces producto de diabetes. Así que todo el corrido, estridente y bravucón, queda resumido a la necesidad de una diálisis para limpiar la sangre que ya los riñones no pueden. Cruce de variables: muertes del crimen organizado y diabetes. Miles de un lado, cientos de miles del otro. El ciudadano Nemesio Oseguera, de confirmarse que sufre diabetes, tiene la oportunidad de mostrar a la sociedad el daño de esa enfermedad, mucho mayor que cualquier actividad delincuencial.

Puede dejar un mensaje a todos los mexicanos y ayudarlos. Más allá de su actividad fuera de la ley, en su enfermedad todos los tenemos el derecho a la salud. Su alto nivel de exposición pública puede ser un vehículo para combatir esa enfermedad. 

PÁRRAFOS: POLÍTICAS DE EDUCACIÓN Y SALUD 
El aumento de la temperatura corporal de un cuerpo con sobrepeso y obesidad son un hecho. Los cientos de miles de muertos de diabetes y enfermedades isquémicas del corazón son un hecho.

La tarea pendiente en el sector educativo es mostrar a los educandos el peligro de la ingesta de mercancías que produzcan sobrepeso y obesidad. Así de sencillo. Lo demás debe ser lo de menos. En las emergencias climatológicas se ha observado como ningún niño debe ser puesto en riesgo. Ahora toca hacer lo mismo con lo que se meten a la boca esos niños. También habrá que hacerlo con sus profesores. No hay ciudadanos a educar ni educando, si se mueren de diabetes o enfermedades isquémicas del corazón.

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