Opinión

Del muro

LECTURAS

Por  Rigoberto Ocampo Alcántar

El Poder Judicial en el estado es un muro de contención para los otros dos poderes, el Legislativo y Ejecutivo. En la división de poderes detiene la posibilidad de arbitrariedad de los otros dos. En el México autoritario ser miembro del Poder Judicial de la Federación (PJF) era ser empleado del presidente en turno. Punto. Ni más ni menos. El PJF comenzó la transición a su autonomía con las reformas constitucionales de 1994. Ahí se fue construyendo ese muro a la arbitrariedad presidencial. Luego, vino adscribir al PJF lo que tocaba al tema electoral en la etapa jurisdiccional. Se consolidó la autonomía de los poderes. Acompañando, en 1997, la primera alternancia en el Poder Legislativo, con la pérdida del PRI de la mayoría de la Cámara de Diputados, y, el primer gobierno de oposición al PRI en el Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas (hoy entidad Ciudad de México). 

Ese muro construido en el PJF contra tentaciones autoritarias del presidencialismo no fue hecho por el buen y gratuito trabajo de los integrantes de ese poder. No, cobraron y cobran los sueldos más altos de la función pública. Tienen prestaciones excelentes, si adjetivo hay que ponerle. Han construido un aparato oligárquico donde tienen una repartición patrimonial de plazas y puestos directivos del PJF. Se distribuyen la contratación de familiares entre los jueces, magistrados y ministros. Por ejemplo, uno con sede en Sinaloa contrata a un familiar del que está adscrito en Nayarit y viceversa. Esto es la normalidad de los efectos de la ley de hierro de la oligarquía de Robert Michels. Nada nuevo bajo el sol. La autonomía del PJF ha costado cientos de miles de millones de pesos a los mexicanos. Igual que la autonomía de los órganos electorales. El resultado es la real división de poderes, la autonomía del PJF y un régimen democrático. No la simulación que se vivía de 1929 a 1994. 

DE LA CAÍDA DEL MURO
En noviembre de 1989 estaba desayunando en la cocina del piso donde residía en la Casa de Suiza de la Ciudad Universitaria de París. Ya hacía mucho frío. De repente, se oyeron gritos que venían de la sala donde estaba la televisión y el área de convivencia. Bajé a ver qué estaba pasando. Frente a la televisión estaban todos los alemanes y de diversos países de la Europa del Este que vivían en esa residencia estudiantil. Gritaban. Me acerqué y observé las imágenes en la televisión. Era Berlín y los alemanes derribando el muro. Los compañeros de residencia gritaban y bailaban abrazados unos a otros. Era una fiesta. Se estaba derrumbando el muro de Berlín. 

El pasado martes Rosario Robles fue detenida por orden del juez del PJF que llevaba su caso. El miércoles se supo que ese miembro del PJF es sobrino, bueno, como semánticamente lo declaró Dolores Padierna, “es hijo de mi hermana Guadalupe”. Y, Dolores Padierna es esposa de René Bejarano. La carrera en el PJF del sobrino de Bejarano y Padierna puede ser independiente de ese parentesco, o no. Eso es lo de menos. Lo cierto es que Rosario Robles fue señalada por otro detenido esta semana, Carlos Ahumada, su expareja sentimental, como la autora intelectual de la grabación de los videos en donde se le dan bolsas de dinero a René Bejarano y a agarró hasta las ligas. Videos que iniciaron un escándalo que terminó con el encarcelamiento de Bejarano. 
El juez, sobrino de Bejarano y Padierna, si no tenía ningún vínculo político con sus tíos debió buscar la forma de desvincularse de esa audiencia. La forma es lo de menos. Para eso las personas encargadas de interpretar las leyes son precisamente los miembros del PJF. La acción judicial del sobrino de Padierna y Bejarano ha tenido tal estridencia, que me hizo recordar la caída del muro de Berlín en aquel frío noviembre de 1989 en París. Y así es. La falta de separación del sobrino derribó la contención al Legislativo y Ejecutivo: se calló el PJF en el caluroso agosto mexicano de 2019. Las excusas pueden ser buenas o malas. Poco importa, tiraron el muro con esa acción los ministros de la Suprema Corte de Justicia. Si alegan no estar enterados, eso sería más grave. Además, evidenciarían que son cobardes, pusilánimes y tontos (busque en un diccionario de sinónimos, amable lector, para que no tengan que poner tres puntos el editor en EL DEBATE a las estas tres letras “pen”). También serían corruptos, pues construyeron, con cientos de miles de millones de pesos de todos los mexicanos, un muro con estructura de madera y no pagaron la fumigación de esa estructura. Y, las termitas del patrimonialismo e influyentísimo derribaron la contención del poder judicial a los otros dos poderes. 

PÁRRAFOS: DE AUTORITARISMO 
El régimen autoritario no es nuevo para muchos mexicanos. Hay muchos libros del tema. El mexicano tuvo la virtud de coexistir con grupos políticos de izquierda y derecha. Cada uno tenía sus espacios de expresión y dominio: los primeros, universidades autónomas de las entidades; los segundos, corporaciones empresariales. Habrá que revisar lo que sigue. Y, esperar que no se de en México la sentencia del pequeño libro de Carlos Marx, “El 18 de brumario de Luis Bonaparte”. Esta es la cita con la que inicia: “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa”.

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