Opinión

Aguas con la negligencia de algunos ciudadanos, ponte vivo y ponte el cubrebocas

EN MARCHA

Por  Roberto Cruz

Algunos empleados de una empresa Sinlaoa esperan su transporte sin utilizar cubrebocas.(Foto: El Debate / Cristina Félix)

Algunos empleados de una empresa Sinlaoa esperan su transporte sin utilizar cubrebocas. | Foto: El Debate / Cristina Félix

Hoy quiero hacer una pausa en cuanto a los temas de crítica hacia los políticos de siempre. Al margen de la decepción de los partidos políticos o del Gobierno, quisiera concentrarme en un ejercicio de autocrítica ciudadana. El riesgo de contagio y de muerte por la imprudencia de algunos pude costar la vida de muchos.
Sabemos que los hospitales públicos y privados están colapsados, sabemos que el

COVID-19 puede matarnos y que su riesgo de mortandad aumenta si padecemos enfermedades crónicas. Hoy, México encabeza la lista de fallecimientos diarios por coronavirus en el mundo. Entonces, ¿qué estamos esperando para cuidarnos nosotros mismos? 

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Estoy muy consciente de que nuestros gobernantes fueron imprudentes y enviaron señales equivocadas que influyeron para que la gente imprudentemente se relajara en sus medidas de “sana distancia y aislamiento”. Pero eso ya lo sabemos y aún así no entendemos. 

Los lugares de diversión, como playas y malecones, están llenos; pero incluso en esta semana he visto esta peligrosa imprudencia de mucha gente que de forma negligente ofrece un servicio al público sin las medidas de seguridad e higiene. Taqueros sin tapabocas, gente amontonada en los bancos, filas sin respetar la sana distancia. Tan solo esta semana tuve que ir a dos consultorios médicos, el primero para acompañar a mi hija, y me sorprendió ver el consultorio lleno con la mayoría de las personas sin tapabocas; el segundo en una visita que tuve que ir al oftalmólogo, de donde preferí retirarme porque la señorita encargada abrió la puerta para que no hicieran fila afuera del consultorio, el lugar se conglomeró y opté por retirarme.

Me ha tocado incluso que algunos ciudadanos se molesten haciendo fila si les comentas con amabilidad “discúlpeme, señor, le pido respetuosamente que conservemos nuestra sana distancia, por favor, es por la seguridad y la salud de todos”. He recibido respuestas groseras, demostrando ya no solo su imprudencia, sino su ignorancia, su falta de educación y respeto por su propia vida y la de los demás; y ante una respuesta, así siempre es mejor usar nuestra inteligencia, ser prudentes y mejor retirarnos en santa paz. Esta negligencia asesina entre nosotros mismos como ciudadanos ya no es culpa del Gobierno, es nuestra responsabilidad.

Por eso quiero invitarte a que reflexionemos sobre los cambios a los que todos debemos ajustarnos en esta “nueva normalidad”. Sé que es molesto usar el tapabocas, y es molesto que un extraño te llame la atención y te diga cómo debes comportarte, incluso aunque te lo diga educada y amablemente, pero estas medidas estrictas de higiene no solo protegen a los demás, sino que principalmente te protegen a ti de no contagiarte, y de que no vayas a contagiar a algún familiar que tenga una situación de salud más riesgosa que la tuya. Por que si eres una persona sana y joven, es más probable que quedes vivo, pero tal vez a quienes contagies no lo estén, y para ellos el riesgo de muerte sea mayor.

Ayer murió mi tía Elvia, mi tía favorita, la más divertida, la única a la que en toda mi vida yo le decía “tía”. En el IMSS nos dieron fecha de entrega de los resultados de su biopsia hasta el 15 de julio, la muerte le llegó antes; fue imposible que la atendiera un médico particular y, tristemente, falleció con tan solo 62 años de edad. El colapso en los hospitales públicos y privados impidieron que ella recibiera atención médica y medicinas, incluso solo para el diagnóstico se tomaron más de un mes en el Seguro, y aún faltaría una semana más.

Hoy te invito a hacer conciencia sobre tus medias de higiene en tu casa y en tu trabajo. Sé que es molesto usar cubrebocas, y más en el calorón, pero bien vale la pena aguantarnos porque ¿tú qué prefieres, una molestia o una tragedia? Piénsalo, se trata de tu vida y la de tu familia. Ponte vivo y ponte el cubrebocas.

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