Opinión

Mente sana

COMPÁS Y ESCUADRA

Por  Roberto Valdez Prado

Cuando nos preguntamos cuál sería el bien más preciado, la respuesta más frecuente es la salud. Y es que la felicidad es un estado de ánimo que no puede experimentarse cuando existe un sufrimiento corporal continuo. Ante la amenaza que actualmente vivimos, de ser contagiados por el coronavirus, está en riesgo esa salud. Traigamos a la mente la certera y antigua frase “Mente sana en cuerpo sano”, recordándonos que los males físicos tienen su origen en una perturbación del psíquico.

Que el ser humano no es la suma de sus órganos, sino un conjunto de cuerpo y espíritu, indisociables componentes. Los científicos médicos concluyen cada día en que la mayoría de las enfermedades resultan, o están fuertemente influidas por una alteración orgánica consecuencia de la falta de armonía entre lo material y lo espiritual, que nuestras condiciones vibratorias negativas, sin duda alguna son la causa o gran influencia de la mayor parte de las enfermedades.

El poder del pensamiento tiene un efecto constante en todo lo que ocurre, tanto positiva como negativamente, y posee facultades que le permiten influir en su cuerpo y en su entorno, al grado, incluso, de lograr transformar su cuerpo. Los virus, las bacterias, y los gérmenes patógenos, se pueden alojar y multiplicar más fácilmente cuando hay desarmonía entre lo físico y lo espiritual, pero son rechazados por nuestro campo psíquico espiritual cuando nuestros pensamientos y acciones son positivas.

Así, necesitamos una alimentación adecuada, agua pura, mucho aire, sol, ejercicio, pero también pensamientos y emociones positivas, como bondad, caridad, amabilidad, paz y amor. Y acompañarlos por buenas raciones de buen humor o risa, y, siempre que sea posible, disfrutar de buena música. No dejar que nos apresen el miedo, el odio, sino dar paso a lo más preciado de la vida, la salud y la felicidad.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo