Opinión

Dos burritos más sabios que los de la meteorología

HISTORIAS Y AVENTURAS...

Por  Rosario Oropeza

En las encuestas reprueban los alcaldes de Ahome, Manuel Guillermo Chapman, y el de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, y cómo no, si todo les parece mal.

Ha decrecido el índice de desempleo en México en un 3.3 por ciento durante los primeros siete meses del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los más afectados han sido quienes trabajaban en dependencias federales, y va contra la Policía Federal. Insistimos, los del nuevo Gobierno aún no aprenden a encauzar el rumbo, y el barco se balancea. 

Es como aquella historia que contaba nuestro padre: dos jóvenes pasantes de meteorología se fueron a lo alto de la sierra a practicar sus conocimientos. Llegaron a una casita de paja y le pidieron asilo a la viejecita que la habitaba, quien les proporcionó dos catres para que durmieran y les recomendó que se instalaran debajo de un cobertizo, pues les advirtió que de noche iba a llover muy fuerte. Los jóvenes se rieron: “¿Cómo que va a llover? Si por eso estamos aquí, para reafirmar nuestros estudios. Hoy no llueve, señora”, dijeron. 

Por la madrugada se suelta un aguacero con rayos y truenos, y los meteorólogos que dormían en el patio corrieron buscando refugio. Le preguntaron a la viejecita cómo le había hecho para saber que llovería, y les contestó: “Cuando mis burritos se meten temprano a la troje, es porque va a llover, y desde ayer ya estaban ahí”. 

“Vámonos —se dijeron entre sí—. Aquí los burros saben más que nosotros”. 

¡Qué golpe tan duro!