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Rudeza innecesaria

NUESTRA OPINIÓN ESTATAL

Si bien la sociedad y la mayor parte de sectores productivos, iglesia incluida, cuestionan las motivaciones que dieron paso a las manifestaciones públicas pidiendo la no extradición de Joaquín Guzmán Loera, que terminaron en sendos zafarranchos y la agresión a periodistas, no dejan de admitir que las marchas eran una expresión permitida por la constitución y por lo tanto la represión aplicada fue un exceso.

Como muy claro lo dijo el obispo de Culiacán Jonás Guerrero Corona, "estamos en una sociedad plural en la que tienen que respetarse las opciones y las opiniones de cada quien y libremente".

La actuación policial que debió haberse constreñido a la salvaguarda del orden y la paz pública, que no se percibía iba a ser violentada por los marchistas, fue lo que generó el sainete con disparos al aire y la detención de más de un centenar de participantes, fue una intervención innecesaria que pudo haber provocado una tragedia.

Evidentemente con todo y que la sociedad pacífica y honrada de Sinaloa no esté de acuerdo con los propósitos que persiguen los manifestantes, en el ánimo ciudadano persiste la sensación de que el gobierno reaccionó de mala manera.

Existe la percepción social, que si las fuerzas policiacas sólo hubieran tenido presencia para prevenir actos de desorden, ahorita no se estuviera lamentando el saldo, que ciertamente a las administraciones de Mario López Valdez y Sergio Torres, le salió barato, porque un poco más y que las fuerzas del estado, hubieran apretado la acción, seguramente estuviéramos lamentando consecuencias mucho más graves.

Puesta en tela de juicio no sólo el respeto a la libre manifestación de las ideas y pensamiento, nos gusten o no, sino también la estrechez de la banda de tolerancia del gobernador de Sinaloa y del alcalde de Culiacán, habría que concluir que en los desesperados esfuerzos que se hacen de parte de estos por sacudirse el estigma que ensombrece sus gobiernos y mostrar al de Enrique Peña Nieto que no están de acuerdo con los manifestantes, reaccionaron de una manera imprudente e irresponsable.