Opinión

Consulta previa a la militancia para aliarse

SUSTANCIA SIN RETÓRICA

Por  Saúl Lara Espinoza

Foto temática(Debate)

Foto temática | Debate

Jamás hemos visto que para conformar alianzas de los partidos políticos en México y en Sinaloa, se consulte a las bases militantes, como si estas fuesen seres inanimados o puro bulto que no cuentan para nada. Esto se debe, en parte, a las grandes lagunas que existen en las leyes electorales del país. Sin embargo, por ética y por respeto a la dignidad de dichas bases se les debería consultar, pues hay que partir del principio de que son seres racionales, y que por lo mismo también piensan. Más en estos tiempos de enorme comunicación, a través de las redes sociales.

Merced a dichas redes, por fortuna, hoy existe una muy fluida comunicación, lo cual hay que aprovechar para mejorar los procesos democráticos en nuestro país y en Sinaloa, por supuesto. Esto es gobernar genuinamente con el pueblo, y no realizar alianzas partidistas en lo oscurito, dando así la espalda a las respectivas militancias de los partidos políticos.

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Cuidado, porque esa es una de las múltiples causas por las cuales los militantes se decepcionan de las decisiones que toman los líderes formales de los referidos partidos políticos, quienes por lo general lo hacen por mero interés a ambición personal, sin importarles en modo absoluto las convicciones, el sentir y la dignidad de las bases.

Lo mismo sucede con los mecanismos para designar a los candidatos a los diversos puestos de elección popular, puesto que en ellos únicamente participan las élites, y en donde las bases por lo general no se les toma en cuenta. Aunque en algunos procedimientos simulan hacerlo, pero son dichas élites las que realmente toman las decisiones preconcebidas, pero jamás lo hacen las bases de manera libre y genuinamente democrática.

Ah, eso sí, a los militantes solo se les utiliza para el volanteo, visitar casa por casa o asolearse en los cruceros para promover el voto, pegar propaganda electoral, ser representantes de casilla o representantes generales, invitar a los electores el día de la elección para que vayan a votar por el partido político al que pertenecen, reportar resultados de la elección, entre otras muchísimas cosas, pero nunca para la toma de decisiones partidarias, menos para opinar en la conformación de las alianzas; pues esto solo lo hacen las élites de modo exclusivo, como si los partidos políticos fuesen franquicias o negocios particulares de unos cuantos, olvidándose de que son entidades de interés público, creados con el fin de promover la participación ciudadana en la vida democrática, y a pesar de que el pueblo es el auténtico soberano en nuestro país, como lo mandata el artículo 39 de la Constitución General de la República, dispositivo jurídico que infinidad de veces ha sido invocado por el presidente Andrés Manuel López Obrador en sus conferencias mañaneras. 

Por lo que sería bueno pasar de la norma constitucional y de la retórica a los hechos, específicamente en lo que se refiere a los procesos de configuración de las alianzas, en el sentido de tomar en cuenta a las respectivas bases militancias de cada uno de los partidos políticos. Pero también sería formidable impulsar una profunda reforma a las leyes electorales para mejorar nuestro sistema democrático, particularmente en lo referente a la materia de alianzas electorales, con el fin que no sean solo las élites las que las decidan, sino también su militancia. Ahí está un reto para que los representantes populares se pongan a trabajar. 

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