Opinión

Se diluyen herederos de González Barrera 4% en Banorte, y Gruma gota que derramó el vaso

TIEMPO DE NEGOCIOS

Por: Darío Celis Estrada

Como le platiqué hace unos días, fue en la asamblea de accionistas del Grupo Financiero Banorte de abril pasado, cuando el presidente del consejo, Guillermo Ortiz, sometió un proyecto para adjudicarse funciones que hoy rebasan su ámbito y radio de acción.

El exsecretario de Hacienda en el gobierno de Ernesto Zedillo quería que Banorte se allanara a la nueva Ley de Agrupaciones Financieras que entra en vigor el próximo año. El ordenamiento pide definir las atribuciones del director general y el presidente del consejo.

En el proyecto que presentó Ortiz se asesoró de Vicente Corta y su despacho White & Case. Corta fue su colaborador en la Secretaría de Hacienda. Primero como titular de la Unidad de Banca y Ahorro y después como presidente ejecutivo del IPAB, antecedente del Fobaproa.

En el plan que entregó al consejo de Banorte, el también ex gobernador de Banco de México se concedía muchas facultades que rayaban en el exceso. La más escandalosa era el poder para destituir al director general del grupo, léase a Alejandro Valenzuela, con quien ya tenía roces.

Valenzuela llegó a la dirección general en abril de 2008 tras la abrupta salida de Luis Peña por diferencias con Roberto González Barrera. De entonces a la fecha, el que fuera vocero de Ortiz en Hacienda durante la crisis bancaria de 1995 se aplicó en reforzar los cimientos de Banorte.

Ortiz llegó en marzo de 2011 luego de que el mismo Barrera González lo invitara primero como asesor externo y luego como presidente. De vuelta a abril de este 2014, Ortiz entregó su proyecto a los consejeros patrimoniales Graciela y Juan González Moreno, hijos del fundador.

Los herederos ya tenían un buen número de desencuentros con el presidente del consejo, que habían derivado en que su tenencia se redujera de 15% a 11%. La baja más pronunciada fue el aumento de capital que le comenté por alrededor de 10 mil 200 millones de pesos.

Sirvió para apuntalar la compra de la Afore Bancomer en mil 735 millones de dólares, transacción que se cerró en enero de 2013, a escasos cuatro meses de la muerte del también fundador de Maseca, y que no gozó del consentimiento total de la familia.

La compra de la Afore Bancomer, así como la fusión de IXE, que implicó un pago a los socios de Enrique Castillo Sánchez Mejorada que significó otra dilución para los González Moreno, fueron operaciones concebidas e impulsadas por Ortiz y el consejo a modo que conformó.

Pero en adición a esas operaciones hubo un movimiento aparentemente inconexo, el cual involucraba a los mismos actores y que los herederos de Roberto González Barrera tomaron como una auténtica afrenta: el intento de compra de Fernando Chico de un 23% de Gruma.

En octubre del mismo 2012, a solo dos meses de la partida de González Barrera, su sucesión recibió otro embate encaminado a desmantelar el imperio del industrial nacido en Cerralvo, Nuevo León. Aunque es imposible corroborarlo, se rumora que atrás estuvo también Ortiz.

Chico Pardo compró a Archer Daniels ese 23% que poseía en Gruma, lo que significaba un potencial riesgo de pérdida de control del grupo para los González Moreno. La familia apeló a su derecho al tanto y tuvo que diluirse nuevamente para salvar esa tenencia que virtualmente arrebató.

En los círculos empresariales no hubo lugar a dudas: la intentona de Ortiz era entrar por la puerta de atrás en Gruma, hacerse de un lugar estratégico en el consejo, presionar a la familia y más adelante utilizar como moneda de cambio esa participación para saltar al control de Banorte.

Volviendo otra vez a abril de 2014, en el contexto de la asamblea de accionistas del grupo financiero, Graciela y Juan se opusieron al proyecto de Ortiz Martínez, y pidieron la opinión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, que preside Jaime González Aguadé.

El resto de la historia se la conté hace unos días: la conclusión del regulador fue contundente: no procedía el proyecto. Las facultades de Valenzuela son unas y las de Ortiz son otras. El primero es el encargado de ejecutar y operar el negocio.

De ahí que hace como un mes Ortiz Martínez manifestara su intención de renunciar, aunque habrá que ver si no busca respaldo de los accionistas internacionales.

AHMSA detalla

Ahora sí parece que va ser en septiembre cuando Altos Hornos de México (AHMSA), que capitanea Alonso Ancira, cierre el viejo expediente de su reestructura financiera. Recordará que el conglomerado se declaró en suspensión de pagos allá por 1999 con todo el sistema bancario mexicano. Echaron mano de la anterior Ley de Quiebras que fue sustituida por la Concurso Mercantil. En septiembre se estaría firmando el convenio de pagos para liquidar unos mil 400 millones de dólares en tres años. Incluso le adelanto que la compañía prepara una emisión de capital equivalente a 19.5% de las acciones, títulos que se ofrecerán como pago en especie a esos mismos acreedores. Se trata de un fórmula que no será obligatoria y que se pondrá en la mesa para aquellos que la quieran tomar. Barclays, vía Jorge Silberstein, es el asesor financiero.

China Petroleum

Vaya considerando la llegada de mucho más compañías chinas al ámbito de infraestructura. Ayer le adelanté que China Railway Group se vislumbra como el que más posibilidades tiene de quedarse con el tren rápido México-Querétaro. El emporio que preside Shi Dahua se está consorciando con Grupo Teya de Juan Armando Hinojosa y GIA que encabeza Hipólito Gerard. Apunte también a China Petroleum Pipeline (CPP) que pujará por el ducto El Encino a la Laguna de la CFE, que dirige Enrique Ochoa Reza. Se trata de una obra de unos 450 kilómetros y un costo cercano a los 700 millones de dólares. La licitación ya está abierta y las posturas están previstas entregarse en octubre. CPP va asociado con el Grupo IDINSA que comanda Víctor Ortiz.

IDEAL con Prodi

Van a ser tres mil 600 millones de pesos los que se invertirán en un horizonte de cuatro años en el Centro de Transferencia Modal (Cetram) Cuatro Caminos, que recién le informé se adjudicó no solamente a Prodi, de José Miguel, sino a IDEAL, de Carlos Slim. De hecho es la tercera ocasión que ambos grupos repiten esta fórmula exitosa. Arrancaron curiosamente en Ecatepec con el de Ciudad Azteca donde invirtieron mil 100 millones y luego levantaron El Rosario en la administración de Marcelo Ebrard y cuya segunda fase está por iniciar. Vale la pena consignar que fue Enrique Peña Nieto como gobernador del Estado de México el primero en implementar los Cetram.

Hidrosina alista

Recién le platicaba de la apertura en el sector gasolinero que se dará a partir de enero próximo. Más allá del ingreso de Shell, Exxon, BP u otras marcas internacionales, lo cual no será antes de 2016, la real competencia se dará entre los grupos grandes que hoy concentran el mayor número de franquicias de Pemex. El elemento diferenciador va ser el servicio. En ese contexto le comento que Hidrosina, de William y Paul Karam, tiene planeado lanzar una marca propia de monedero electrónico. Hay negociaciones con Sodexo, que lleva Gustavo Pistone, y Sí Vale que dirige José Antonio García. Hidrosina cuenta con una cartera de unos 300 mil clientes.

Golpe a Sony

El Décimo Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa concedió amparo a la familia de Manuel Somohano Silva sobre la marca "Playnow" en la disputa que sostiene con Sony Ericsson. La resolución deja en firme que la denominación no es descriptiva y siempre estuvo bien clasificada desde su registro en el año 2000 ante el IMPI, hoy a cargo deMiguel Ángel Margáin. La última palabra la tiene ahora el magistradoRamón Cabrera León, titular de la Sala Especializada en Propiedad Industrial del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, quien esta semana debería ratificar lo dicho por el Colegiado. En juego hay un millonaria indemnización.

dariocelisestrada@gmail.com.mx