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Opinión

Seguritech crece como la espuma

Por: Darío Celis Estrada

La seguridad pública se ha convertido en un reto para los gobiernos de las grandes ciudades del país ante el incremento delictivo, pero también en un muy lucrativo negocio en el que la tecnología juega un papel importante.

Por citar un ejemplo, en el subsector de la videovigilancia hay al menos 90 empresas autorizadas por la dirección general de Seguridad Privada de la Comisión Nacional de Seguridad, encabezada por Renato Sales Heredia, que se disputan este mercado. Pero hablamos sólo de las autorizadas.

Entre ellas destaca una que ha crecido vertiginosamente con jugosos contratos: Seguritech, del empresario Ariel Zeev Picker Schatz, quien comenzó vendiendo alarmas vecinales y botones de pánico, para evolucionar a aviones no tripulados, drones, satélites y bunkers de seguridad de los llamados C4 o C5.

Negocio a través del cual a la fecha suma unos cinco mil clientes privados y de gobierno, además de contratos en más de diez entidades del país, equivalentes a más de 22 mil millones de pesos.

La firma ha tenido o tiene contratos con los gobiernos de Guanajuato, Colima, Estado de México, Hidalgo, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Sonora, Sinaloa, Michoacán, Colima y algunas delegaciones políticas de la Ciudad de México.

Lo digno de resaltar es que la gran mayoría de estos contratos fueron adjudicados de manera directa, además de que quedaron blindados tras reservarse la información relativa a los mismos bajo el alegato de tratarse de información sensible para la seguridad de los estados.

Un esquema, pues, ganar-ganar para la propia compañía, con el que ha ido afianzando su poder al amparo de la mayor opacidad posible. Hablamos de ella porque acaba de ganar un contrato millonario más con el Gobierno de la CDMX, que capitanea Miguel Ángel Mancera, adjudicado de manera directa.

De acuerdo con un Punto de Acuerdo aprobado ayer en la Asamblea Legislativa, el el gobierno capitalino pagó a Seguritech cuatro veces más por 500 mil alarmas vecinales, por lo que ahora la exigencia es que revele los pormenores de dicho contrato.

Pero sobre todo lo que su busca es la razón por la cual se decidió adjudicar el negocio de forma directa, dado que la firma de Picker acumula denuncias por incumplimiento en varias estados del país, como dan cuentan diversas investigaciones periodísticas.

Se sabe que tan sólo el costo ofertado de las alarmas por parte de Seguritech rondaría los dos mil millones de pesos, monto que de acuerdo con otras operadores de equipos para seguridad, representa un evidente sobrecosto pagado por el bolsillo de los capitalinos.

COFEPRIS PEGA
En octubre del año pasado la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, (Cofepris), que lleva Julio Sánchez y Tépoz, realizó una visita de verificación sanitaria a la empresa Ensayos y Tamizajes de México, que fabrica dispositivos médicos o remedios herbolarios.

Los resultados de la visita fueron consignados en el acta de verificación número 17-MF-3309-08068-DV en la que se hace constar que la empresa visitada importa diversos reactivos originarios de Cuba que luego reempaca y reetiqueta para simular que fueron producidos en México a fin de poder venderlos al Instituto Mexicano del Seguro Social, que dirige Tuffic Miguel.

Obviamente los reactivos cubanos de tamiz neonatal no cumplen con las normas mexicanas, por lo que su costo resulta mucho más bajo que si hubieran sido producidos en México, lo que le permite a Ensayos y Tamizajes de México participar en las licitaciones nacionales y bajo cobertura de tratados de libre comercio del gobierno en condiciones desventajosas para el resto de los competidores de la industria.

Entre otros productos cubanos que importa la empresa de José María Gutiérrez y Adriana Delabre Benítez, y que se reempacan y reetiquetan para simular que fueron hechos en México, se encuentra la Umelisa TSH Neonatal, que es un agente diagnóstico, y el Umtest Gal, que son reactivos para la determinación de galactosa total en muestra de sangre seca de recién nacido.

Lo que se esperaría después de que la Cofepris detectó estas simulaciones, es que haya una sanción ejemplar para quienes tratan de engañar y competir ilegalmente. Así que habrá que estar atentos al resultado que debe seguir este expediente.

SFP DESECHARÍA
Con la novedad de que la Secretaría de la Función Pública (SFP), la que encabeza Arely Gómez, va a determinar en un plazo muy corto si procede o no la inconformidad que promovió la empresa portuguesa Mota-Engil, que dirige Joao Parreiro y cuyo timón político capitanea José Miguel, en la pasada licitación del Centro de Transporte Terrestre Intermodal. Recordará que en noviembre el Grupo Aeroportuario de la CDMX, que dirige Federico Patiño, resolvió declarar desierto el concurso. Descalificó a varios consorcios, como los que lideraban ICA de Bernardo Quintana, OHL que lleva Sergio Hidalgo y GIA de Hipólito Gerard y por supuesto a la firma que fundó Antonio Mota. Pero ésta fue la única que presentó un recurso de inconformidad. Tómelo con reservas, pero todo parece indicar que la autoridad va a desechar la queja. El próximo 6 de febrero se va dar a conocer el fallo de la segunda convocatoria. Entraron básicamente los mismos consorcios. La idea es que antes los sabuesos de la SFP ya hayan dado a conocer su dictamen.