Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
Opinión

Señales de desesperación

MI PUNTO DE VISTA
Avatar del

Por: Luis Alfonso Félix

Amigos, empiezan a surgir las primeras muestras de inconformidad de seguidores de los Dorados, ante los pobres resultados en este arranque de temporada. Y aunque el grupo de manifestantes es mínimo, no deja de llamar la atención, como tampoco deben ser ignorados.

Los reclamos fueron directamente de una de sus principales porras, aunque no todos están inmiscuidos. Lo hicieron de una forma poco cordial, hay que consignarlo.

Pero son voces que seguramente escucharemos con más frecuencia, porque empiezan a surgir señales de desesperación, tanto por los resultados actuales como por lo de los últimos torneos, al ver que el equipo simplemente no funciona, no carbura, no tiene alma y tampoco coraje como para dar esperanzas de un inmediato regreso al máximo circuito.

Agredir verbalmente a directivos, cuerpos técnicos y jugadores no es la forma más correcta ni prudente. Es entendible que los aficionados se manifiesten porque quieren resultados y no promesas, pero bajo esas conductas y comportamientos no se corregirán errores, sino todo lo contrario.

Dos puntos de seis posibles en casa, y una derrota fuera de la misma, es hasta el momento el saldo. Y como para echarle más fuego a la hoguera, se registra ese empate con Atlas dentro de una farsa llamada Copa Mx, cuando se ganaba 2-0.

Debemos entender que no es el mismo equipo del torneo anterior, que poco a poco habrá de acoplarse, de entenderse y de tener un funcionamiento más productivo.

Pero la afición está cansada de ilusiones; quieren hechos. Ya son muchos torneos de promesas y nada más no se alcanza ese objetivo.

Es cierto que se trabaja fuerte, que se buscan elementos, que se sacude al árbol antes de cada torneo, pero muchas hojas, que deberían de caer, siguen firmes.

Lo aconsejable sería ser pacientes, pero, ¿hasta cuándo y cuánto tiempo más?

Algo de lo que debe aplaudirse a la afición local, es que, con todo y sus argumentos para reclamar, ha mantenido esa disciplina durante los encuentros en el interior del inmueble, sin caer en las provocaciones, lo burdo y lo bélico, como sucede en otras plazas del país.

La cordura ha sido el sello distintivo de muchos fanáticos.

¿Pero hasta cuándo?

Elementos. Me comentaba un aficionado que con tanto extranjero, era para esperar otros resultados. Tal vez tenga razón.

Ustedes saben que la Liga incrementó la cuota de tres a cinco importados, sin contar los que ya tienen su naturalización. Sus registros cerraron las puertas a talentos de fuerzas básicas que se mueren por una oportunidad tanto de jugar como de ser titulares.

Si la intención de incrementar la matrícula de extranjeros fue para cambiarle la fisonomía de juego a esta división, de hacerla más competitiva, más interesante, más brillante, más atractiva, etc., permítanme decirles que al menos en estas primeras tres jornadas el proyecto no ha tenido resultado.

La división de ascenso requiere de jugadores con ambición, con hambre, con deseos de destacar. No quiero decir que no los tienen y que no existan.

Esos talentos podrán estar allí, esperando la oportunidad que les fue negada o tal vez ignorada.

--

Ayer Dios me permitió escribir estas líneas; hoy sólo Él sabe si podré hacerlo de nuevo.