Opinión

De qué sirve ya buscar culpables o justificantes

FINTA Y...¡GOL!

Por  Sergio Mariscal

De qué sirve ya buscar culpables  o justificantes de la muy dolorosa derrota que sufrieron los Dorados por segundo año en fila en una final del Torneo de Ascenso frente al Atlético San Luis.

De qué sirve ya elogiar el gran esfuerzo físico, pero sin creatividad  que realizaron los jugadores de casa a lo largo de 120 minutos, intentando únicamente tan solo esperar que llegaran los penales para ver si podían conseguir una victoria que se miraba muy remota.

De qué sirve ya destacar los 14 partidos de la racha invicta que tuvo el Gran Pez y el trabajo realizado por Diego Maradona al frente del plantel en los dos torneos que ha dirigido, si no se cumplió el objetivo que era el de regresar a la máxima categoría.

De qué sirve ya crucificar al portero Gaspar Servio por el gravísimo error que cometió en el primer tiempo extra y que abrió las puertas para  el gol de la coronación y el pase directo a la Primera División Nacional de San Luis, cuando en el torneo regular se significó por su gran trabajo bajo el marco dorado.

De qué sirve ya decir que Dorados fue a San Luis no a jugar ni ganar, sino a tratar de nulificar al rival que se cansó de fallar jugadas de gol, que pudieron dejar un marcador similar al de la final anterior.

De qué sirve ya saber que los Dorados es el máximo ganador de subcampeonatos del Torneo de Ascenso, el que ha regresado dos veces a la máxima división y que también de la forma más rápida ha  vuelto a su lugar de origen.

De qué sirve ya lamentarse de la lesión de su delantero estelar, Amaury Escoto, que le impidió estar en la gran final y que su reemplazo Méndez Rubín se convirtió en solo un fantasma en el área de San Luis.

De qué sirve ya señalar al delantero argentino, Fabián Bordagaray, que antes de este encuentro estaba convertido en el hombre gol del Gran Pez, pero frente a la recia defensiva sanluisina prácticamente pasó desapercibido.

Sí señores, ya nada sirve para poder borrar esa segunda eliminación de los Dorados en una gran final y reconociendo que el Atlético San Luis lo superó ampliamente en sus dos encuentros por su mejor futbol, por el mejor proyecto que organizaron sus directivos con el respaldo del cuadro español Atlético de Madrid, que le dio como gran premio su ascenso a la Primera División.

Un gran abrazo. Y  bien solidario  es el que le mandamos al conocido entrenador Enrique Gutiérrez Domínguez y al  doctor Manuel Castro Belmontes por los difíciles momentos que atraviesan. El Furgón Gutiérrez sufrió ayer la pérdida de su mamá, doña Guadalupe Domínguez, de 88 años. Su cuerpo será sepultado la mañana de hoy en la vecina sindicatura de Costa Rica. Mientras que el Doc Castro, integrante de la delegación de la Careada de los Jueves, perdió a su hermano mayor, Flavio, que vivía en el campo pesquero de La Reforma. Para los dos y sus respectivas familias, esperamos que tengan pronta resignación por tan duros golpes.