Opinión

Diferentes parámetros se usan con los porteros

FINTA Y...¡GOL!

Por  Sergio Mariscal

Es muy diferente el parámetro que utiliza el entrenador en el futbol mexicano, especialmente en la selección mexicana para llamar a su juicio a los porteros más calificados o con los mejores méritos para ser tomados en cuenta en las convocatorias. No es lo mismo a como se estila con los jugadores que en cuanto pasan por un buen momento, de inmediato se les brinda la oportunidad como al joven culichi Jesús Ricardo “Canelo” Angulo, quien la está rompiendo con los Rayos del Necaxa.

En el caso de los cancerberos no pasa así, prueba de ello es que  el mexicano Alfredo “Pollo” Saldívar, de los Pumas  de la UNAM y nacido en la Ciudad de México, es en la actualidad el portero menos goleado con solo 10 recibidos en su puerta en 13 jornadas y hasta el momento ni por atención se le ha invitado cuando menos a estar en un juego amistoso de la selección mayor. Ahora nos vamos al otro extremo, porque resulta que Guillermo Ochoa, que es considerado el guardameta titular del tricolor, en tan solo ocho encuentros que lleva jugados con el América ha recibido 15 tantos, pero al parecer su jerarquía internacional es lo que le ayuda para seguir firme en la puerta. Al otro que podemos citar es al joven promesa Sebastián Jurado, a quien por mala suerte le tocó estar en el equipo más malo, ya no solo de México, sino del mundo, el Veracruz, en donde le han metido 31 goles en 13 rondas disputadas y todavía es tiempo de que no gana un juego en la Primera División Nacional, pero se perfila para ser el portero titular de la selección olímpica. Y tomando como base estos dos ejemplos, los llamados de Ochoa y Jurado al seleccionado obedecen a que el primero es poseedor de una jerarquía europea y Jurado un joven veinteañero considerado un diamante en bruto; en tanto que Saldívar llegó a su mejor plenitud a los 29 años, edad que el técnico del tricolor, Gerardo Martino, debe considerar que ya  no es la adecuada para ser llamado.

Adiós. Lo anticipamos, tampoco la llegada de Luis Fernando Tena iba a ser solución del Guadalajara, porque lo que realmente le falta a ese conjunto son jugadores mexicanos de primer nivel y como lo dijo en una entrevista el golpeador Antonio Briseño ni teniendo de entrenador a Pep Guardiola van a ser campeones, pues toda la culpa es de los jugadores. De tal forma que los miles de aficionados del club más popular de nuestro país, por quinto torneo consecutivo se quedarán sin liguilla, en algo que ya comienza a convertirse en rutinario y que no debería pasar con este cuadro considerado uno de los grandes del balompié mexicano. Ni hablar el único consuelo que les queda a los que llevan los colores rojiblancos es que su racha sin ser monarca es mucho menor que la de Cruz Azul.

Cambio. Ya comenzó a sonar y fuerte el rumor de que se ventila la posibilidad de que el nombre del local de la  Fifí-2 (guarida de futbolistas) se cambie por el de la casa del migrante. ¿El motivo? Pues se dice que en la sede de la cual es anfitrión el conocidísimo portero Raymando “Chachazo” Beltrán Padilla ya es un nido de personas sin oficio ni beneficio, entre los que se mencionan a Ricardo “Quesos” Camacho, Raúl Carballo, Dolores “Oh Lolo” Ibarra, Pilar “Venadito” Ojeda, Ricardo “Rikirrín” González. Felipe “Mudo” Armenta, Gerardo “Lagarto” Ocampo, Sergio “Sergiño” Arellano, Rafael “Payo” Fernández, Mariano “Marianito” Pereznúñez y Jorge “Esclavo” Alvarado. Y seguramente la lista seguirá creciendo.