Opinión

Se puede perder todo, menos la dignidad

FINTA Y...¡GOL!

Por  Sergio Mariscal

El Veracruz ya perdió la categoría desde hace dos semanas y solo le restaba tratar de cerrar de una manera más decorosa la presente temporada del torneo mexicano de la Primera División, pero sus jugadores también ya perdieron su dignidad deportiva tras caer con una histórica goleada de 9-2 frente a Tuzos del Pachuca en la jornada 14.

Se dice que los jugadores escualos ya llegaron con las pilas bajas el estadio Hidalgo, porque su dueño el polémico empresario Fidel Kuri les adeuda salarios, pero sentimos que eso no debieron tomarlo como justificante para afrontar de la manera más ridícula el juego ante Pachuca, que se aprovechó de todas las ventajas para darse un festín a la ofensiva.

De tal manera que si el Veracruz ya apechugó nueve pepinos en esta jornada, la cuota de goles seguirá por el mismo estilo en las tres fechas que le restan, pues su suerte ya quedó escrita y si es cierto que les deben lana, dudamos de que vayan a querer brindarse al máximo en la cancha a sabiendas de que no hay respaldo de su directiva.

También urge que la Federación Mexicana de Futbol y la rama de la Primera División le pongan un alto al dueño de este conjunto que hasta se da el lujo de amenazar a los dos organismos, pese a que está comprobado los malos manejos que ha realizado en su gestión como dueño de los Tiburones Rojos.

Lo peor sería que con este tipo de actuaciones que está dando el cuadro jarocho le permitan, que por pagar los 120 millones de pesos, seguir conservando la categoría cuando hay varios clubes en la Liga de Ascenso con una mejor infraestructura administrativa y deportiva para tener derecho a una plaza en la máxima división.

Y si las Chivas no levantan ni con nuevo técnico y se perfilan para esta en la zona del descenso la próxima temporada, los Tiburones Rojos andan peor y urge que reciban una buena sanción.

La boda. En los 20 años que tenemos visitando los campos de la unidad deportiva 5 de Julio nos ha tocado ver de todo, pero nunca que se diera una boda civil en sus instalaciones, como sucedió la tarde-noche del sábado pasado.

Indagando entre los presentes , nos enteraron de que el actor principal del casorio era ni más ni menos que Martín Arámburo, exdirector de la Policía de Tránsito Municipal, futbolista de hueso colorado muy identificado en los torneos Intersemanal de los Miércoles y Grand Máster sabatina. Pues, ¡qué bien! que escogió este marco para llevar a cabo tan importante paso en su vida y le deseamos toda la felicidad junto a su pareja.

Gran abrazo. Es el que le mandamos al buen amigo y gran promotor del futbol, Óscar Torrero, quien se encuentra en una clínica particular recuperándose de una neumonía, Ánimo Torrero y qué bueno que le detectaron a tiempo su enfermedad, para que se recupere pronto y no falle a su aventura anual.