Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
Opinión

Sin carrera pero con cartera

EL ASALTO A LA RAZÓN

Por: Carlos Marín

Tarjeta amarilla en Relaciones Exteriores por el trato igual a desiguales.

Quienes estudian una profesión obtienen certificados y títulos que frecuentemente no bastan para conseguir el empleo en que puedan aplicar su aprendizaje, y no son raros los casos de abogados, médicos, ingenieros y licenciados en otras disciplinas que, por falta de oportunidades o circunstancias, terminan desempeñando modestas actividades ajenas a lo que aprendieron.
En el sector público sobran ejemplos de funcionarios con responsabilidades para las que no están calificados, como por ejemplo en direcciones de obras municipales y hasta en ex delegaciones, hoy alcaldías, de la capital del país.
Y existen instituciones públicas y privadas en las que son insuficientes los méritos académicos cuando se quiere acceder cargos superiores, donde los interesados deben realizar más estudios y aprobar exámenes que superen la calificación de otros aspirantes.
Opera en ellas la canija cultura del esfuerzo.
De ahí la lucha por el respeto al servicio profesional de carrera que argumenta el embajador Carlos Rodríguez y Quezada, presidente de la Mesa Directiva de la Asociación del Servicio Exterior Mexicano, en su rechazo a los cambios al reglamento de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, publicados el reciente viernes.
En su carta dirigida al secretario Luis Videgaray, expresa su oposición a que políticos nombrados emisarios y estén punto de jubilarse puedan ingresar al escalafón con cargo de ministros para recibir los beneficios de retiro a que solo tienen derecho los diplomáticos de carrera.
Alega, por lo visto con razón, que esos cambios permiten el nombramiento en rangos superiores a quienes se les dispensa el trámite de concursar, pero al que está n obligados quienes optaron desde siempre por el servicio público diplomático-consular. 
Reprocha el Sexto Transitorio del reglamento por considerar que va más allá de la Ley (ésta en vigor desde abril de este año), ya que reza: 
“(...) Los servidores públicos que sin ser miembros del Servicio Exterior de carrera, se encuentren en el supuesto establecido en dicha disposición, podrán estar a lo siguiente: solicitar el apoyo económico complementario (…) y solicitar a la Secretaría su ingreso al Servicio Exterior Mexicano”.
En nombre de colegas en activo y en retiro, Rodríguez y Quezada pide se congele ese apartado, en el que se establece que quienes han servido a la diplomacia por al menos 15 y que no sean integrantes del Servicio Exterior, pueden incorporarse al servicio civil de carrera.

NO ERA EL EX GOBERNADOR 
Escribe Genaro Borrego Estrada:
“Por considerar que no es remoto que alguno de tus lectores pudiese atribuirme la declaración entrecomillada de uno de ellos llamado Genaro Borrego en El asalto... del 7 de noviembre, quisiera decirles que yo no soy el autor de ese escrito y tampoco mi hijo, Genaro Borrego Simón. Seguramente es un “indignado homónimo”.