Opinión

Sin empleo, ni oportunidades

NUESTRA OPINIÓN GUAMÚCHIL

Por: Redacción

Jóvenes profesionistas son quienes más se enfrentan a problemas por falta de oportunidades laborales. El deseo es parejo terminar una carrera y encontrar un empleo bien remunerado en donde les permitan ejercer la profesión que durante cuatro años, no solo se le invirtió tiempo sino además un recurso económico.

Muchas de las veces cuando egresan de las universidades locales, deseos y con ilusión se emprenden a la búsqueda de oportunidades laborales sin embargo son poco quienes corren con la suerte de encontrarse un empleo en el área, nos podríamos atrever a decir que sólo un 10% ejerce su profesión y con el riesgo de exagerar el número, porque en muchas ocasiones se enfrentan a una desilusión y tienden a aceptar empleos que van destinados a las ventas, cambaceo o cobranza etcétera. Si la suerte y la oportunidad los lleva a encontrar, tardan debido a la alta demanda y a la poca oportunidad que existen en la región.

La urgencia por encontrar oportunidades laborales y la creciente necesidad económica lleva a aceptar las oportunidades laborales que se les presenta, dejando sin aplicar los conocimientos adquiridos durante los 4 o 5 años de la carrera universitaria.

Ante la necesidad no hay más opción que aceptar los trabajos de ventas u otros, es por eso que muchos de los jóvenes actualmente no emprenden un estudio profesional, porque se dan cuenta que en el campo laboral, no hay distinción de quién estudio y quién no tiene una carrera profesional debido a que todos emprenden la misma función de vendedores. En realidad la juventud actual se ha dedicado por tomar carreras técnicas o cursos que los lleven a autoemplearse y que con esto se pueda subsistir.

La realidad es que actualmente las universidades deberán establecer un análisis de las carreras y cuáles son las necesidades que tiene el campo laboral, debido a que actualmente se tiene mucha carreras que en realidad han quedado desfasadas y que poco aportan a la mejora de la juventud actual.

Así mismos el gobierno municipal y las empresas deberán inyectarle a la economía para abrir un poco más el abanico de oportunidades y no sólo ofrecer lo que ya se tiene.