Opinión

Sin presión

Por  ROMPEOLAS .

Sin presión. Los diputados locales no sintieron la presión que empresarios e industriales sinaloenses intentaron hacerles para posponer la votación del dictamen para reformar la Ley de Residuos para el Estado de Sinaloa, mejor conocida como ley antiplástico, y por unanimidad de los presentes aprobaron esta modificación. Con esto, Sinaloa se suma a los estados donde se prohíbe el uso de bolsas de plásticos y contenedores para alimentos y bebidas no biodegradables, por los grandes problemas de contaminación que generan. Esta reforma implica muchos cambios en la forma en que muchas personas han estado acostumbradas durante su vida, pero al final será para beneficio del medio ambiente y la salud de las mismas personas. La legisladora presidenta de la Comisión de Ecología, Roxana Rubio Valdez, fue la encargada de presentar y defender el dictamen, y reconoció a sus compañeros que en estos temas tan importantes todas las fuerzas políticas se pueden poner de acuerdo en beneficio de Sinaloa y sus habitantes.

Votaciones. El considerado grupo mayoritario en el Congreso del Estado, la bancada de Morena, ha sido fracturada nuevamente y cada vez pierde más fuerza; ya ha perdido la mayoría en la Cámara. El grupo que coordina Graciela Domínguez Nava se ha reducido y, por segunda sesión consecutiva, ha perdido votaciones divididas. Ayer ocurrió con la propuesta de punto de acuerdo de obvia y urgente resolución, presentada por la diputada de Morena Beatriz Adriana Zárate Valenzuela sobre la Universidad Autónoma Indígena de México, que, entre otras cosas, exige la destitución de la rectora Guadalupe Ibarra. En la primera votación para determinar si se aceptaba el término de obvia y urgente resolución, se aprobó por 15 votos a favor y 12 en contra, estos últimos de Domínguez Nava y de los morenitas que son afines a ella; y lo mismo sucedió cuando se votó para aceptar la propuesta de punto de acuerdo. Entre los 15 votos a favor estuvieron los priistas, panistas y morenistas que han estado en contra de Graciela Domínguez y su grupo. Así de debilitada está la coordinadora parlamentario de Morena y presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado.

Negro panorama. Es el que tiene el sector agropecuario sinaloense para este año, que ha sido muy golpeado con la política del Gobierno Federal, que encabeza Andrés Manuel López Obrador; y más que para este año, pues los esquemas que trae la Financiera Nacional Agropecuaria (Finagro) no garantizan la comercialización de toda la producción de maíz, lo que provocará bodegas llenas de granos y trilladoras paradas. Gustavo Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades), aseguró que se requiere un esquema de agricultura por contrato que dé certidumbre a las instituciones bancarias y a los productores para que se tenga venta segura de sus cosechas. Si todavía hay problemas por el retraso en el paso del maíz del pasado ciclo agrícola que está embodegado, lo que se espera para este año son más conflictos entre maiceros y acopiadores; mientras que las autoridades federales se muestran ausentes. El año inició con movilizaciones y se esperan más protestas durante este 2020.

Preocupación. El coronavirus ha generado temor en varios países del mundo; y aunque en México se le ha tomado con el humor que caracteriza a los mexicanos, no deja de preocupar a las autoridades y a la población, en especial por la crisis en el sistema de salud, a raíz de la desaparición del Seguro Popular y la entrada en funciones del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que ha provocado mucha incertidumbre y desinformación porque todavía no hay reglas de operación, y gobiernos estatales, como el de Sinaloa, no han firmado convenio con el Insabi; a esto hay que sumarle el desabasto de medicamentos. Por lo que México se percibe endeble para hacer frente a una epidemia como esta.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo