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Opinión

Sinaloa, en la cuarta transformación

Durante los primeros años del nuevo gobierno Sinaloa no estará en las prioridades nacionales, pero sí tendrá que ofrecer su cuota de sacrificio.

Por: Aarón Sánchez

La cuarta transformación nacional no presagia algo bueno para Sinaloa. Al contrario, muestra que la entidad no está en las prioridades del nuevo gobierno federal. Ninguno de los proyectos de alto impacto que se han anunciado tiene como destino el territorio estatal. Desde ahora habrá que prepararse para lo peor.

Para el sur del país se orientarán las grandes inversiones en materia de infraestructura. El aeropuerto, el tren maya, la interconexión trans-itsmica y la reproducción de bosques maderables. También los programas alimentarios y de desarrollo social tienen como principales destinatarios a las entidades del sur que presentan mayor grado de rezago.

En el norte del país se instrumentarán programas gubernamentales de naturaleza diferente. En toda la franja fronteriza se reducirá el IVA al 8 %, el ISR a 20 %, y el precio de las gasolinas estará homologado con los precios prevalecientes en el sur de Estados Unidos. Además, el salario mínimo se incrementará en 100 %. Ninguno de estos estímulos será aplicabe a otras entidades.

El gobierno de la cuarta transformación estará muy ocupado en atender el desarrollo del sur y del norte del país. El resto de los estados tendrán que sustentar su crecimiento en la capacidad para atraer inversión privada. Estas entidades, entre las cuales está Sinaloa, no son prioridad. Al contrario, tendrán que hacer su aportación para garantizar el éxito en los programas para el norte y el sur.

Durante los primeros años del nuevo gobierno Sinaloa no estará en las prioridades nacionales, pero sí tendrá que ofrecer su cuota de sacrificio. Este hecho se verá en la definición del próximo presupuesto. Para 2019 el gobierno federal asignará a Sinaloa un presupuesto que será significativamente menor al obtenido en 2018.

Este año 2018 Sinaloa recibió 57,500 millones de pesos por parte del gobierno federal. Pero para 2019 el gobierno de López Obrador cambiará totalmente los criterios de distribución, y lo hará con total respaldo de la Cámara de Diputados. Es evidente que Sinaloa recibirá menos recursos federales para inversión pública, para seguridad pública y para el campo sinaloense.

Además de recibir menos recursos federales, también el presupuesto del propio gobierno de Sinaloa tendrá que disminuirse en 2019. El gobierno estatal solo genera el 10 % de su propio presupuesto. El restante 90 % depende de transferencias federales. Pero al no ser Sinaloa un estado prioritario, disminuirá la asignación federal para destinarlos a otras entidades.

Por eso hay negros nubarrones sobre el futuro de Sinaloa. Hoy no se tiene la misma capacidad de gestión ante el gobierno federal. Tampoco en la cámara de diputados. Recordemos que en Sinaloa hay un gobierno priista, y dentro de pocas semanas Peña Nieto dejará de ser presidente. El PRI ya no es mayoría y la representación en el legislativo ahora será marginal. Nada bueno hay en el horizonte.