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Soez

EDUCACIÓN, HOY

Silenciosa, pero gradual y crecientemente, este adjetivo ha ganado terreno en el campo de las relaciones humanas en los últimos tiempos. Vestido con uniforme natural, lo soez es compañero del lenguaje coloquial y fiel amigo del ambiente cotidiano. Su presencia se fortaleció por la difusión masiva de su esencia irreverente y en muchas ocasiones sustituye los soportes de todo diálogo civilizado para dar paso a su origen vulgar, rastrero y ruin. Lo soez siempre floreció en las sombras. Cicerón, Virgilio y Catulo lo usaban desde antes de Cristo para condimentar con relativa picaresca sus correspondencias con amigos y familiares; desde entonces se podían ejercer algunas licencias para referirse a tópicos sexuales o escatológicos pero en los recientes años la tendencia parece ser contraria dado que es tanto el abuso de insultos o expresiones vulgares y peyorativas en el mal llamado lenguaje popular que uno no puede dejar de preguntarse las causas del empobrecimiento acelerado del mejor vehículo que posee el ser humano como es un lenguaje sobrio, elegante e inteligente. Dejando de lado cualquier indicio moral, es preocupante mirar como niños y jóvenes en edad escolar se apropiaron por su cuenta de palabrejas y adjetivos ásperos o tabernarios gratuita y cómodamente gracias a la influencia de un ambiente cargado de términos de esa naturaleza oídos y repetidos automáticamente en casa, escuela o redes sociales. Llama la atención, por ejemplo, el cómo se identifican a sí mismos muchos jóvenes y no tan jóvenes haciendo referencia a un toro castrado en lugar de usar su propio nombre. Inquieta saber que ellos ni siquiera se dan cuenta de las connotaciones a las que tendrán que enfrentar por ser portadores de un lenguaje pobre, reducido y barato. Todo sujeto soez es digno de compasión porque no tuvo la oportunidad de educarse en toda la extensión de la palabra. El día en que un individuo de esta calaña pueda disfrutar de las delicias de poder llamar las cosas por su nombre real dejará de ser su propia caricatura. Vale.

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