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Supersticiones

SAPIENZA

Tal vez Brasil sea el país más supersticioso de la Tierra. Ahí se conjugaron las creencias paganas de los indígenas, el animismo de los africanos que llevaron como esclavos, y la idolatría que arribó con los portugueses. Hoy en día la superstición está tan arraigada como el futbol. Las creencias llegan al grado de pensar que quien ve las estrellas tendrá verrugas, bajarse de la cama por el lado equivocado le traerá a la persona un día nefasto. También se cree que si un niño pasa por debajo de los brazos de dos personas mientras se saludan, dejará de crecer, y si el padre pasa en medio de sus dos hijas, no encontrarán marido. Si alguien mira un cortejo fúnebre hasta que desaparece en la esquina, morirá pronto, y la muerte también llegará pronto a casa si entra una mariposa negra a ella, o si un perro aúlla cerca de la casa. Dejar los zapatos con las suelas hacia arriba también es signo de una muerte pronta para su dueño. Mostrar a un niño frente al espejo hará que tenga problemas para comenzar a hablar, y si una persona se corta el cabello en viernes, se volverá loca. Pero también hay supersticiones cuando se trata de enfermedades. Así, quien sufre de conjuntivitis encontrará alivio si lava sus ojos con orines recientes de un bebé masculino, y si de evitar un aborto se trata, la mujer debe beber el agua con la que el marido se haya lavado la cara. Ahora, que si de aliviar la garganta se trata, hay que pasar por el cuello la sangre de una gallina prieta, o hacer gárgaras con caldo de lagartija. Se cree que comer hormigas es bueno para conservar la visión, y para curar alguna úlcera en la pierna no hay nada mejor que tierra de cementerio. Grotescas, dañinas e inútiles como son las supersticiones, no es lo único en lo que creen, sino también en talismanes diversos que en teoría brindarán protección a quien los porta. Los talismanes, por supuesto, son preparados mediante ritos ocultistas antes de ser entregados a alguien. Mediante un talismán, la persona podrá beneficiarse o hacer mal. Lo mismo puede usarlo para ganar en el juego que para ver el futuro, obligar al marido a ser fiel, a forzar un matrimonio, tener un hijo del sexo deseado, dañar la salud de alguien, destruir a alguien, matar o hacer cualquier tipo de mal. Todo ello, y muchísimas supersticiones más son consecuencia del espiritismo que priva no sólo en Brasil, sino en muchas partes del mundo.