Opinión

TERCER PISO

Por: Tercer Piso

Posdebate. En su desesperación por tratar de sacar provecho de lo que dijeron durante el tercer debate de candidatos presidenciales, en las últimas 24 horas, los equipos de campaña y los partidos políticos que postulan a José Antonio Meade y Ricardo Anaya han emprendido una estrategia de difusión que incluye publicaciones pagadas en redes sociales de las cuentas oficiales de los candidatos y de los institutos políticos, así como comentarios de sus militantes y simpatizantes. Mientras que Andrés Manuel López Obrador, con la tranquilidad que ha actuado en este proceso electoral, publicó un video donde afirma que le fue muy bien y recordó algo de lo que dijo en el encuentro. Anaya y Meade fueron quienes más atacaron durante las dos horas que duró el debate, y López Obrador quien más recibió, pero no se enganchó. Lo negativo es que ninguno de los cuatro candidatos hizo propuestas con detalles; es decir, nadie explicó cómo le harán para cumplir con sus compromisos de campaña.

Respiro. Después de que el gobernador Quirino Ordaz Coppel ordenara a la Comisión Estatal de Juntas de Agua Potable, que preside el mochitense Bernardino Antelo, hacer el estudio al agua del río Fuerte y de la presa Huites por el largo plazo que había dado Conagua para entregar los estudios, el cual se dio a conocer el martes, finalmente, ayer, la Comisión Nacional del Agua dio a conocer su resultado, dos días antes de lo establecido: el agua almacenada en la presa Luis Donaldo Colosio (Huites) es apta para el abastecimiento de uso público urbano y riego agrícola. José Antonio Quintero Contreras, director de Organismo de Cuenca del Pacífico Norte de la Conagua, emitió el boletín a los medios. Lo mismo hizo la minera Río Tinto, que establece que siempre ha estado abierta a cualquier investigación y solo falta que se determine la causa del derrame. Eso sí, lamenta las pérdidas humanas. Ahora solo falta saber quién puede regular el funcionamiento de esas minas, que al parecer siempre son una bomba de tiempo.

Anuncio. Si las cosas son como el candidato de la coalición Por Sinaloa al Frente, el panista Alejandro Higuera Osuna, expuso en el reciente debate, la fracción panista en el Congreso del Estado interpondrá una demanda en contra de la actual administración municipal que preside el priista Joel Bouciéguez. Los panistas exigen que se aclaren los excesos que se reportan en la cuenta pública, donde aparece que se gastaron 31 millones de pesos no presupuestados, compraron software por 41 millones de pesos y la Hora Municipal le cuesta 43 millones de pesos a la comuna. Otros gastos más están por denunciarse.

Trapitos al sol. El debate de ideas y propuestas realizado ayer por el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa en Guasave se convirtió en un ring de ataques entre los candidatos a diputado local del séptimo distrito, Sylvia Myriam Chávez, de la coalición PRI, Partido Verde Ecologista y Nueva Alianza; y el representante de la coalición Juntos Haremos Historia, Eleno Flores Gámez. Esto porque el autollamado Percherón le dijo muy amablemente a su amiga Sylvia Myriam que estuvo tres años en el Congreso y no sirvió ni respondió a la gente de Guasave. «Vino y se sirvió ella porque no se rodeó de un equipo que la asesorara dentro del Congreso y tuvo a tres nietos como asesores», le dijo, lo que provocó que la candidata le respondiera que si es alguien que se considera respetuoso de la ley, cómo es que continúa recibiendo su quincena como regidor, al mismo tiempo que es candidato. En el debate fue notoria la ausencia de representantes de los sectores productivos, pues quizá ya sospechaban el nivel de debate que se daría entre los candidatos que buscan representar a los guasavenses en el Congreso local.

La denuncia. Los regidores de oposición le sacaron los trapitos al sol a la ex síndica procuradora y actual candidata por la misma posición, Rosy Díaz, pues dieron a conocer que la exfuncionaria ha venido favoreciendo a su yerno con la facilitación de obras. Los regidores Otoniel González, del PRD, Iliana Moraga, del PAS, y Reynaldo Leyva, del PAN, señalaron que se hizo una investigación y con los documentos en la mano dijeron que el yerno de la ahora candidata había sido favorecido con una obra superior a los 6 millones de pesos, a lo que ellos llamaron tráfico de influencias; sin embargo, nomás quedó en eso porque hasta ahora no hay denuncia formal.