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Opinión

TERCER PISO

Por: Tercer Piso

Se justifican. En medio de la contingencia climatológica, las autoridades de los tres niveles de gobierno han sido muy criticadas por no prevenir sobre los aguaceros del jueves y por la tardía atención a los damnificados; pero mención a parte se llevan los diputados locales —no todos— porque durante el día de la crisis, cuando miles de sinaloenses perdieron a familiares y parte de su patrimonio, ellos estaban en Mazatlán cenando elegantemente en la reunión de la Conferencia Permanente de Congresos Locales (Copecol). La coordinadora de la bancada del PAN, Tania Morgan, afirmó que este compromiso no lo pudieron evitar porque los cinco millones de pesos ya se habían asignado para este evento y no podían abandonar a los 500 legisladores de otros estados que acudieron. Lo mismo justificó el coordinador del PAS, Gene René Bojórquez, porque era un compromiso que tenían que cumplir, aunque sea unos pocos diputados. Quien de plano se escondió y no quiso dar la cara a estas críticas fue el presidente de Jucopo, Víctor Godoy Angulo, quien se negó a dar entrevistas a los reporteros.

Refuerzo. Después de la devastación y de la visita de los secretarios de Estado que recorrieron las zonas afectadas, ayer llegaron 800 elementos del Plan DNIII de las Fuerzas Armadas para ayudar en las labores de limpieza de las escuelas y fumigación para prevenir brotes de enfermedades. Sin duda, por eso el presidente Enrique Peña Nieto mandó ahora a Los Mochis al comisionado federal de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Álvaro Pérez Vega, quien habló, junto con el comandante del Sector Naval de Topolobampo, contralmirante Rogelio Zenón Torres, de las acciones que emprenderán para evitar otra tragedia: un brote de enfermedades. El secretario de Desarrollo Sustentable, Álvaro Ruelas, los recibió y presidió la reunión en cabildo, luego de la reunión en el aeropuerto en la que habló el comandante de la Novena Zona Militar, Ernesto Alejandro Vadillo Trueba, sobre los elementos recién llegados. La prevención está en marcha.

Hay tiro. El director de Servicios Públicos Municipales de Mazatlán, Miguel Pérez Bernal, y el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento, a cargo de su dirigente, Jesús Osuna Lamarque, se pasan la bolita para deslindarse del grave problema de recolección de basura que hay en el puerto. Pérez acusó la semana pasada que los trabajadores de Aseo y Limpia no cumplían con la ruta, y por ello hay quejas de la ciudadanía. Sin embargo, Osuna dijo que la falla se debe a que hacen falta camiones recolectores y que la mayoría tiene problemas mecánicos que las autoridades no quieren atender. Mientras que ambos protagonistas ventilan sus deficiencias antes que corregirlas, los mazatlecos tienen que padecer la acumulación de desechos y el riesgo de adquirir alguna enfermedad por las diferencias de las autoridades.

Preocupación. El desespero de la gente empieza a aumentar al darse cuenta de que el próximo mes la administración municipal finalizará y se mantienen varias obras pendientes. Y no es para menos tanta preocupación, si se toma en cuenta que estas son para mejorar su calidad de vida y de sus familias. Desconocemos a qué se debe tanta tardanza porque, por lo regular, siendo obras como las que mencionan, de electrificación, una potabilizadora, pie de casa y techos, entre otras, se hacen regularmente con recursos del Ramo 33 u otras aportaciones que el municipio recibe desde la federación, y, hasta donde se sabe, esos no han fallado. Ojalá el gobierno municipal se active y en este casi último mes que le queda logre resolver situaciones como estas, que mucho bien le hacen a la gente.

Ahogados. En donde ya llegó la paciencia al límite es a los productores de la región del Évora, pues la exigencia por que cerraran las compuertas de la presa Eustaquio Buelna se sumó a la impotencia, primero, de encontrarse en la crisis de la carencia de agua, y luego ver afectados cientos de familias angosturenses luego de que llegara la decisión de desfogar y sin previo aviso soltaran una gran cantidad de agua de manera indiscriminada. El líder del Módulo de Riego 74-1, Wilfrido Bejarano Lerma, fue quien coordinó la lucha, pues aseguran que tal desfogue los pone de nueva cuenta en peligro, sin la garantía de que el agua que se tenga abastezca las siembras que se tienen contempladas para el ciclo O-I.