Opinión

TERCER PISO

Por  Tercer Piso

Improcedente. El «incendio» provocado por el alcalde de Ahome, Guillermo Chapman Moreno, debido a sus declaraciones y a las polémicas decisiones tomadas en sus primeros meses en el cargo, finalmente fue sofocado en el Congreso del Estado, conocido como la «congeladora». Esto porque luego de analizar las tres denuncias por juicio político presentadas por ciudadanos ahomenses, a consideración de la secretaria de la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación, la diputada priista Gloria Himelda Félix Nieblas, no cuentan con la argumentación jurídica necesaria para proceder de manera positiva al interior del Legislativo estatal, porque los ciudadanos denunciantes no encausaron en forma adecuada el recurso que presentaron. En las próximas horas terminará el procedimiento en el Congreso, y con ello el juicio político contra Billy Chapman quedaría para la historia.

¿Y Chapman, apá? Lo que se convirtió ya en un misterio es la ausencia en Ahome del alcalde Manuel Guillermo Chapman Moreno. Resulta que después de la audiencia con la jueza Julia Palafox sobre la demanda contra Angelina Valenzuela Benites, síndica procuradora, Billy Chapman no ha tenido eventos públicos, pero lo más raro aun es que ni los funcionarios ni los asesores ni los regidores saben dónde está ni cuántos días se ausentará de las actividades de Gobierno. Ayer, en el Lunes Cívico, su representante, la directora de Planeación e Innovación Gubernamental, Juana Minerva Vázquez, admitió no saber cuántos días estará ausente el presidente municipal. Y si no saben ellos, a quienes debe informar o pedir permiso, ¿qué espera la ciudadanía ahomense?

Karma. El retiro del financiamiento del Ayuntamiento para realizar la Feria del Libro y las Artes en Mazatlán se le ha revertido al alcalde morenista Luis Guillermo Benítez como un motivo de crítica que ha trascendido ya a nivel nacional. Los escritores Juan Villoro y el periodista Rafael Pérez Gay publicaron, cada quien desde sus espacios, sendas críticas al munícipe por la decisión de postergar la realización del evento y regatear los recursos para el evento cultural. Ayer, el morenista sostuvo que el condicionamiento de recursos a la Feria del Libro fue provocado por la poca claridad en el ejercicio de los presupuestos por parte de los organizadores, y anunció que se hará pública una explicación detallada de motivos, pues quienes lo han criticado no están bien informados. Así, el munícipe no deja pasar un día sin generar polémica.

A la espera. El nuevo contrato colectivo de la Jumapag en Guasave está listo desde el mes de enero; sin embargo, hasta el momento no se ha dado una reunión entre la Junta y el sindicato para el convenio y la firma del mismo. Socorro Castro, gerente de la paramunicipal, señala que, de acuerdo con lo que se le ha informado, la tardanza se debe a la agenda de la alcaldesa Aurelia Leal, quien ha tenido que atender la creación del Plan Municipal de Desarrollo, después el operativo de Semana Santa y ahora la contingencia de la basura. No obstante, el líder del sindicato, Roberto Acosta, ha declarado que las negociaciones del contrato las está llevando él de manera personal con la presidenta municipal, pues el gerente de la Junta no ha sido invitado a ninguna de esas reuniones de negociación de las que hace alarde el líder sindical. Socorro Castro advierte peligro en esa acción, pues, de aceptarse condiciones imposibles de cumplir a corto plazo, la Jumapag caería en otro hoyo financiero más.

Solo una parte. Para el próximo viernes 17 de mayo se espera culminar el proceso de aprobación de la minuta de la nueva reforma educativa, en la que —señala la senadora Imelda Castro— se manejan los tres ejes de los que ya se ha hablado, como la incorporación de la educación inicial y educación superior a rango constitucional; además de convertir la evaluación docente en un instrumento de diagnóstico. Sin embargo, en el tercer punto, en el que se habla de los recursos destinados al rubro de la educación, habrá que ver cómo se puede trabajar de manera más intensa, pues, al respecto, las respuestas a las necesidades de los planteles educativos son siempre las mismas: que no hay recursos o que estos no han llegado. Mientras tanto, las escuelas siguen careciendo de varias cosas, pues son realmente pocas las que han sido apoyadas hasta ahora.