Opinión

TERCER PISO

Por  Tercer Piso

Nueva ocurrencia. Como lo hemos comentado en anteriores ediciones en este mismo espacio, al alcalde de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, se le ocurre cada cosa cada vez que habla en una rueda de prensa, evento o entrevista, que deja en evidencia su capacidad para gobernar la capital sinaloense y la falta de asesores que lo preparen para los diferentes temas que tendrá que abordar, porque es imposible ser experto en todo, pero preparado al menos se puede percibir que sí conoce. Pero Estrada Ferreiro ha vuelto a entrar en la polémica, porque ayer se le ocurrió decir que propondrá la creación de una licencia para ciclistas para poder infraccionar a todos aquellos que no respeten los señalamientos viales, y para obtenerla los ciclistas deberán tomar una plática informativa sobre las velocidades, los riesgos y las medidas de prevención que deben considerar. Nada más faltó que dijera que las bicicletas también deben tener placas vehiculares y pagar refrendo vehicular. O el alcalde no tiene asesores, o tampoco están preparados para su cargo o de plano no les hace caso; pero se la lleva de ocurrencia en ocurrencia, que solo provoca críticas en su contra.

Prevención. El que anduvo en Los Mochis ayer fue el director estatal de Protección Civil, Juan Francisco Vega Meza. Se reunió con autoridades municipales, militares y navales de Ahome para acordar las medidas de prevención que se requieren por la llegada de la temporada de huracanes, que empezó el 15 de mayo. Lo que causó extrañeza es que dijera que estos fenómenos no tienen palabra y pueden presentarse en cualquier época de la temporada. ¿Acaso no había sido así? El objetivo es estar prevenidos y diseñar con tiempo los dispositivos de seguridad que se activarán en caso de que uno de estos fenómenos ingrese a la entidad. Son 19 fenómenos para el Pacífico y 14 para el Atlántico. Si Los Mochis con una lluviecita se inunda, imagínense con un huracán; y ahora con los drenajes colapsados desde la temporada pasada. No queda más que rezar.

Gran pendiente. La construcción de la presa Santa María en Rosario se ha convertido en una preocupación constante para el Gobierno estatal. La obra, de la cual depende el impulso decisivo al desarrollo agropecuario de Escuinapa y Rosario, se encuentra detenida. A la constructora ICA se le adeudan 150 millones de pesos, y el presupuesto de 250 millones de pesos presupuestado por la federación para el presente ejercicio fiscal no se ha entregado. De eso ya está enterado el gobernador del estado Quirino Ordaz Coppel, y se espera destrabar el proyecto con gestión directa. Habrá que ver los resultados antes de que finalicen este año, antes de que los avances se deterioren.

Sacan las uñas. Vaya que han sido más que polémicas las actuales autoridades del municipio de Guasave, que ayer, al participar en la sesión de cabildo número 14, se tiraron con todo cuando emitían unos y otros sus opiniones en el tema de la crisis que se vive en el servicio de recolección de basura. Mientras que unos fijaban su postura sobre el pleito legal que podrían perder ante la empresa PASA, otros, como la regidora Martha Dagnino, se decían sorprendidos de que la sociedad no los está juzgando y la paciencia que les ha tenido por entender la situación. Las expresiones de la regidora Nidia Gaxiola, quien solicitaba atender con prontitud el problema y tener en cuenta la legalidad del contrato que hay firmado con PASA, motivó que la misma alcaldesa asintiera con la cabeza mientras exclamaba «¡ahí está!», en alusión a que los regidores han estado fijando posturas que, más que al municipio, favorecen a la empresa recolectora. Si bien es cierto que la población los eligió porque requerían un cambio, de esta magnitud quizá nunca imaginaron que sería, pues vaya que están dejando mucho que desear en cuanto a madurez política, obras y servicios de calidad.

Hay algo que no cuadra. Durante el análisis de la cuenta pública del municipio de Angostura, el regidor José Luis Beltrán Astorga ha sido la piedrita en el zapato de la alcaldesa Aglaeé Montoya Martínez y la tesorera Alma Judith Solís Chávez. Tan es así, que él, junto con la también regidora Iris Carolina Bojórquez, fueron quienes no estuvieron de acuerdo en aprobar la cuenta pública, pues aseguraron que en los poco más de 46 millones de pesos ejercidos en la cuenta pública del mes de abril existen números excesivos en gastos en comidas, boletos de avión y otros rubros que no se aclaran de manera puntual.