Selecciona tu región
Opinión

TERCER PISO

Por Tercer Piso

-

Investigación. El reportaje sobre el mercado negro de medicamento afuera del Hospital General de Culiacán destapó una cloaca que deja entrever la facilidad con la que cualquier persona puede vender medicinas de manera ilegal en los alrededores, pero también dentro de las instalaciones de salud pública en Sinaloa. Esto constituye un delito grave y pone en riesgo la salud de las personas que lo consumen. La Secretaría de Salud ha iniciado una investigación para determinar si hay trabajadores del nosocomio coludidos con los vendedores o que ellos mismos venden los medicamentos y seguir el hilo del origen de las medicinas, porque estas son mucho más baratas que en las farmacias. Y todo esto ocurre por el desabasto de medicamento que hay en todo el país, y que este año se ha agravado, porque el Gobierno federal ha retrasado el proceso de compras consolidadas, lo que ha obligado al estado a invertir más de 20 millones de pesos para comprar fármacos, en lo que se destraba el trámite burocrático en la Ciudad de México.

Con la misma tijera. Quizá sin hacer el cálculo adecuado, solo por defender a los alcaldes de Ahome, Guillermo «Billy» Chapman; de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro; y de Mazatlán, Guillermo Benítez, como si estos tuvieran salvación del juicio popular, el diputado local morenista ahomense Juan Ramón Torres Navarro se metió en problemas y de paso a sus compañeros de bancada, a quienes se les cayó el discurso de la honestidad y la moralidad. La acusación que le hizo a la diputada local panista Roxana Rubio, hija del exalcalde de El Fuerte Eleazar Rubio Ayala, de sobornar con 300 mil pesos al diputado morenista Florentino Vizcarra, y que este confesó que lo aceptó para votar a favor del presupuesto 2019, le generó la advertencia de la legisladora de que lo va a demandar por daño moral. Más allá de los litigios legales y de los señalamientos y desmentidos, ya el «quemadón» se lo dieron los mismos diputados, cuyo cerillo arrojó Torres Navarro, con la confesión de Vizcarra —que ahora se la quiere quitar con el argumento infantil de que regresó el dinero y que no había dicho nada porque se sentía amenazado— queda claro que en el arranque de esta legislatura la danza de los billetes define el sentido de sus votos.

Huachicoleo de agua. Con el estiaje, en el sur de Sinaloa ha quedado al descubierto un agudo problema: el robo de agua. En Concordia, Mazatlán y Escuinapa se han descubierto tomas clandestinas que no solo eluden el cobro de servicios, sino que afectan el suministro al resto de la ciudad. En Mazatlán han descubierto tomas clandestinas para alimentar al ganado; en Concordia, el robo de agua se ha vuelto común en pueblos donde el pago por el servicio es excepcional; y en Escuinapa hasta se riegan los campos con agua potable.

Revés. Ayer trascendió que el Juzgado Sexto de Distrito con sede en Los Mochis publicó en la página del Consejo de la Judicatura Federal la negativa de amparo definitivo como había promovido PASA hace apenas unos días atrás, previniéndose de que el Gobierno municipal de Guasave tomara la decisión de buscar rescindir el contrato firmado para la recolección de basura. Según detalla dicho apartado electrónico, se rechaza conceder a la empresa un amparo definitivo ante las intenciones que veían en el Gobierno, pues de tajo se rompió relación con ellos el pasado 23 de abril, sin que a la fecha se logre llegar a un acuerdo. Tras este primer revés, muy posiblemente la empresa concesionaria podría implementar otro plan de acción, pues legalmente el contrato firmado con esta se mantiene vigente, y a las autoridades no se les ha visto ninguna intención de negociar con la empresa.

La incongruencia. Pese a todos los esfuerzos de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Mocorito (JMAPAM) por llevar el agua a las zonas alejadas, no lo ha podido lograr, a decir de Fernando Nájar López, gerente de la JMAPAM, que cuentan con un servicio deficiente y que el principal problema es la infraestructura y las líneas de conducción. Esto ha ocasionado que el 80 por ciento de la población mocoritenses se rezague en el pago del servicio, pues prevalece la cultura de que si no hay agua en sus casas, no hay pago del servicio, y se estima un aproximado de 6 mil usuarios que se encuentran en calidad de morosos, y mientras la gerencia se encuentra apretándose las manos por la falta de recurso para hacer llevar el agua a la zona con mayor aridez. Lo incongruente del asunto es que hace algunos días se anunció que se estará alimentando del vital líquido la siembra de girasoles para que se pueda reactivar la economía y la generación del turismo, lo que pareciera que en la Administración de Guillermo Galindo Castro están más preocupados por alimentar a los girasoles que a sus habitantes.

Síguenos en
Más sobre este tema

Últimas noticias