Opinión

Se muera quien se muera quieren reabrir comercios en Sinaloa

Por  Tercer Piso

Negocios a la espera de que pase la contingencia.(Foto: El Debate / Daniel Ayala)

Negocios a la espera de que pase la contingencia. | Foto: El Debate / Daniel Ayala

Trabajadores. Durante la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 ha habido muchas quejas de trabajadores del sector público porque los exponen y ponen en peligro, y no ha sido exclusivo del área de la salud. A estas quejas se suma el personal de las agencias del Ministerio Público y de las unidades del sistema de justicia penal oral y acusatorio, porque los trabajadores que se encontraban aislados en sus casas por presentar síntomas de coronavirus fueron obligados a regresar a sus labores, con el riesgo que eso representa para el resto de los empleados y de sus familias, por la cadena de contagio que se puede dar. De acuerdo con los trabajadores, el responsable de este acto, que califican como insensible e inhumano, es el vicefiscal de la zona centro, Miguel Ángel Valdez Zazueta, a quien en su desesperación por alcanzar las estadísticas que le exige la Fiscalía General del Estado no le importa poner en riesgo al personal a su cargo, por lo que solicitan la intervención del gobernador Quirino Ordaz Coppel para que evite otro brote de contagios. Hasta dentro de los entes gubernamentales se incumple con las medidas sanitarias.

Sin peso. Como ya está tomada la decisión de reanudar las labores del 1 de junio para adelante, la voz del presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Los Mochis, Marco Vinicio Ibarra, no tiene el peso suficiente para evitarlo. Ibarra, como muchos otros, sostiene que no hay condiciones de salubridad por el problema del coronavirus para abrir las puertas de los comercios y de otros sectores. En realidad, los casos no se contienen, pero el oficialismo gubernamental y uno que otro palero está por la reapertura, se contagie quien se contagie y se muera quien se muera. Por eso, a estas alturas, el hecho de que el director de Protección Civil en Sinaloa, Francisco Vega, diga que la reanudación de las actividades dependerá de la incidencia de contagios, mueve a vacilada.

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Se descuidan. En los últimos tres días, en el sur de Sinaloa se han relajado mucho las medidas preventivas contra la pandemia de COVID-19. En los municipios de Escuinapa y Rosario, donde gobierna el morenista Emmett Soto Grave y el panista Manuel Antonio Pineda, respectivamente, se han reactivado los comercios con productos y servicios no esenciales. En Mazatlán, la Dirección de Comercio anunció que no sancionará a quienes reinstalen sus negocios en la vía pública, cuando mucho se inspeccionará que cumplan con los protocolos preventivos, como el uso de cubrebocas y de gel antibacterial. Todo esto se da en momentos en los que se reporta el mayor índice de contagios por coronavirus y los hospitales se reportan saturados.

Desmienten rumor. Vaya apuros en que meten personas irresponsables a quienes están trabajando arduamente en la atención a pacientes infectados por COVID-19, pues ayer circuló en redes de mensajería un audio donde dicen que el Hospital General de Guasave estaba repleto de personas contagiadas, y recomiendan a la ciudadanía no acercarse por esos rumbos ni por la zona de Batamote y Leyva Solano, donde según hay un alto grado de contagios. En respuesta, el director del citado nosocomio dijo que están trabajando de manera muy responsable, y que era falsa dicha aseveración, pero sobre todo dijo que no estarían muy lejos de saturarse si la gente sigue haciendo caso omiso a las indicaciones de mantenerse en casa y no poner en práctica las recomendaciones, como el simple uso de cubrebocas.

Cruda realidad en campos pesqueros. La necesidad se revela cada vez con mayor crudeza, pues la falta de empleos y la veda de todos los productos marinos puso en una severa situación a los pescados. La pobreza en que se encuentran los campos pesqueros que corresponden a la bahía Santa María, a unos días de detenida la actividad pesquera por completo, dejó en claro la importancia de generar mejores condiciones de vida, debido a que aseguran que al no salir al mar, ni mucho menos a pensar en la migración para dedicarse al trabajo de eventuales, como albañilería y el campo por la pandemia, hay un alto índice de violencia y robo. Además, el director de Acuacultura y Pesca en el Ayuntamiento de Angostura, Rudecindo Obeso López, asegura que el hambre ha llevado a algunos pescadores a intentar saquear la bahía Santa María, porque en el recorrido de vigilancia los inspectores han decomisado chinchorros para el pescado y trampas para jaiba. No han detenido a nadie, pero la evidencia es que se ha hecho el intento.

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