Opinión

La vida sigue: gobernador de Sinaloa ante reapertura en números rojos

TERCER PISO

Por  Tercer Piso

Quirino Ordaz Coppel, gobernador de Sinaloa(Foto: El Debate / Luis Gerardo Magaña)

Quirino Ordaz Coppel, gobernador de Sinaloa | Foto: El Debate / Luis Gerardo Magaña

La vida sigue. Sinaloa entró en la nueva normalidad con alerta máxima de contagios por COVID-19, y todavía sin fecha para la reactivación económica y social, con excepción de la construcción, la minería y la industria manufacturera, que ya reanudaron actividades, pero en palabras del gobernador Quirino Ordaz Coppel: «La vida sigue», por lo que a partir de ahora dependerá mucho del cuidado que tenga la población, en la cual —reiteró— confía mucho para evitar un rebrote de casos en la entidad. Y a pesar de que Sinaloa se encuentra entre los estados con más contagios y defunciones, el mandatario resaltó que están por debajo de las proyecciones que tenían para esta fecha, y esto ha sido gracias a las estrategias implementadas en los últimos tres meses, por ello en los próximos días darán las fechas para la reactivación, porque no pueden seguir aplazando, para evitar que muchas empresas «truenen». Sinaloa seguirá de la mano del Gobierno federal para iniciar esta nueva normalidad de la mejor manera.

Oídos sordos. Ningún llamado detuvo a los mochitenses para mantenerse en casa o cumplir con las medidas preventivas porque ayer salieron a las calles como si no hubiera muertos y contagiados del coronavirus. El alto riesgo que existe de la enfermedad les valió un comino porque muchas personas se concentraron en bancos, tiendas, entre otros lugares, con toda la confianza del mundo. Así, es muy posible que la curva no se aplane pronto para que la nueva normalidad se extienda a otros sectores económicos, no nada más al de la construcción y el automotriz. La recomendación del secretario de Desarrollo Económico en Ahome, Omar Cabrera, de que la emergencia sanitaria no se levantaba aún, a los ahomenses les entró por un oído y les salió por el otro.

¡Ya estás suscrito a las alertas de noticias!

Ahora puedes configurar las notificaciones desde la campana

¡Cuidado! En Mazatlán, donde ya de por sí había un entusiasmo por la posible reapertura de hoteles y restaurantes a partir del 7 u 8 de junio, el inicio de la nueva normalidad iniciada por el Gobierno federal relajó más los protocolos preventivos contra el COVID-19. Ayer se notó mayor afluencia vehicular, cajeros automáticos saturados y cierta normalidad de la actividad comercial. Lo peor es que se da en momentos en los que Mazatlán se ha convertido en el epicentro de mayor cantidad de contagios, rebasando continuamente a Culiacán en la última semana. El temor es que la nueva normalidad dispare los casos de COVID-19, y está fundado en el comportamiento social que se reporta.

Tienen que accionar. Algo tienen que hacer las autoridades en Guasave para buscar frenar la salida de tanta gente de sus casas hacia las calles. Ayer, de plano mucha gente estuvo en el centro de la ciudad realizando compras y haciendo largas filas sin protección alguna, con lo cual crece exponencialmente el riesgo a contagiarse de COVID-19. De continuar con esta actitud, muy pronto en el municipio no alcanzarán los espacios disponibles que hay en el sector salubridad para atender a tanta población, pues es lo que se pretendía evitar manteniéndose en casa y cortando de esa manera la cadena de contagios. Sin embargo, pareciera que la gente a su conveniencia tomó muy en cuenta la determinación del Gobierno federal de ir retomando las actividades a partir de ayer, aun cuando en esta zona todavía estamos en fase roja de contagio. La pregunta es si el Comité Municipal contra el COVID-19 no volverá a hacer un análisis de la situación y establecer medidas más drásticas, pues parece que es lo que la gente necesita.

Primera llamada. La mañana de ayer, productores de la región del Évora encabezados por los comisariados ejidales salieron en diferentes puntos de la autopista Benito Juárez a manifestar de manera pacífica su inconformidad a la falta de compromiso de Segalmex y del Gobierno federal de respetar los precios de comercialización. Aseguraron que este es el primer llamado al presidente Andrés Manuel López Obrador para que dé mayor certeza y rentabilidad al campo. Gerardo Urías, productor local, aseguró que ya se ha tomado un acuerdo con todos los agricultores de toda la zona norte del estado para ir imprimiendo mayor fuerza en sus acciones para que los volteen a ver y respeten los acuerdos establecidos.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo