Opinión

Alcaldes de Sinaloa en el ojo del huracán por conflictos con síndicas

Tercer Piso

Por  Tercer Piso

Guillermo Chapman, alcalde de Ahome y Guillermo Benitez, alcalde de Mazatlán(Foto: El Debate)

Guillermo Chapman, alcalde de Ahome y Guillermo Benitez, alcalde de Mazatlán | Foto: El Debate

Normalidad forzada. Los comerciantes de establecimientos no esenciales de la ciudad de Culiacán siguen firmes con su rebelión ante las autoridades estatales y municipales, y amagan con abrir hoy sus negocios, porque dicen que ya no pueden estar más tiempo sin ingresos. Ya lo hicieron el viernes, y fueron obligados a cerrar, pero es tanta su desesperación que están dispuestos a desacatar las disposiciones del Gobierno del Estado. El director de Protección Civil, Francisco Vega, ya les advirtió que todo el que abra su negocio será invitado a que cierre, y en caso de desacato podría clausurar establecimientos. Se viene otra semana de casos y manifestaciones en la ciudad.

De plácemes. Como caída del cielo le cayó a una fracción de los diputados locales morenistas la resolución del Tribunal Electoral del Estado de Sinaloa para separar a Guillermo «Billy» Chapman como alcalde de Ahome por su actitud rebelde y contumaz de no cumplir con lo que le ordenó en la sentencia en su contra por violencia política en razón de género en perjuicio de la síndica procuradora Angelina Valenzuela. Un grupo de legisladores, entre ellos el ahomense Juan Ramón Torres, es lo que necesitaba para amarrarle las manos a sus protectores dentro de la fracción, empezando por su coordinadora, Graciela Domínguez. Con la resolución en las manos, los legisladores van por el camino del juicio político, como lo mandata el Tribunal Electoral. Y todo por la cerrazón de Chapman de seguirle haciendo la vida de cuadritos a la síndica procuradora, que de nuevo lo tiene pegado a las cuerdas.

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Otro en capilla. El fin de semana trascendió por diferentes fuentes el dictamen del Tribunal Estatal Electoral que obligaría al alcalde de Mazatlán, el morenista Luis Guillermo Benítez Torres, a pedir disculpas públicas por ejercer violencia política y hostigamiento contra la síndica procuradora Elsa Isela Bojórquez Mascareño. Esta, sin embargo, hasta ayer no había recibido notificación alguna, y prefirió guardar silencio hasta no tener el documento en la mano. Quizá la negativa de la funcionaria sea un acto de responsabilidad, cautela y mesura con la que se debe actuar en casos del orden legal, pues ya bastantes polémicas han surgido entre ella y el munícipe por una gran cantidad de temas, que va desde lo personal, por la contratación de familiares, hasta lo político, como cuando advirtió que la Administración municipal se llevaba con criterios ajenos a la Cuarta Transformación.

Responsabilidad compartida. A propósito de la irresponsabilidad de muchos ciudadanos que siguen sin tomar en serio la gravedad del asunto respecto al contagio del COVID-19, vale la pena reflexionar quién verdaderamente es responsable de la salud personal y de sus familias, pues mucho se sigue culpando al Gobierno, de los tres niveles, sobre por qué y cómo se permiten ciertas prácticas o por qué otras no. El tema de la venta de bebidas alcohólicas es un claro ejemplo de lo que se siguió haciendo, aun con la ley seca establecida en el estado, y se seguirá haciendo, haya o no restricciones, pues, como adultos, quienes consumen bebidas deben valorar qué tan bueno es arriesgarse por algo que en nada abona, pero sí perjudica, a su economía y su bienestar.

Con la esperanza. La crisis más grave que han enfrentado en los últimos años los pescadores de la bahía Santa María esperan que termine el día de hoy con el levantamiento de la veda de la jaiba. La situación se complicó en los campos pesqueros, porque al vedar a todas las especies, muchos de los pescadores salen Estados Unidos a emplearse; otros cumplen labores en el campo o en la albañilería, lo que les permite mantener el recursos necesario para llevar el sustento y estar en condiciones para reparar el arte de pesca. Sin embargo, con la pandemia del COVID-19 no se logró este recurso. Rudecindo Omar Obeso López, director de Pesca y Acuacultura en Angostura, asegura que todas las esperanzas están puestas en la jaiba para lograr un respiro que permita a los pescadores por lo menos pagar los empeños y llevar el alimento, de lo contrario la situación los dejaría más hundidos.

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