Opinión

Austeridad frenada y división en la UAS

PUNTO DE VISTA

Por  Teresa Guerra

SIN AUSTERIDAD POLÍTICA. Pese a ser un compromiso de campaña la reducción de los recursos públicos a los partidos políticos, finalmente no prosperó la iniciativa de ley promovida por Morena para disminuir las prerrogativas que reciben los institutos políticos. Las fuerzas políticas del gobierno de la 4T se dividieron y se cuestionaron entre sí, particularmente Fernández Noroña, diputado del PT, acusó que había demagogia en la iniciativa, porque algunos partidos como el PT avalaban la reducción, incluso al 60 por ciento, siempre y cuando la distribución de los dineros que se diera fuera equitativa para todas las fuerzas políticas. 

El Partido Verde, que ha acompañado a Morena en la mayoría de las votaciones y que incluso tiene una alianza cercana con AMLO, no avaló la reducción del 50 por ciento propuesto por los legisladores de Morena, y se quedó en el camino la reforma constitucional al artículo 41 para hacer menos costoso el sostenimiento de los partidos en México. 

Para 2020, un año que no tendrá elecciones federales, se les han asignado a los partidos 5 mil 239 millones de pesos, más los recursos públicos que se les otorgan en las entidades federativas. El PRI, PAN y PRD se opusieron a la reducción bajo el argumento de que el dinero del crimen organizado y de grandes corporaciones llegaría a controlar a los institutos políticos si no hay suficiente dinero público; sin embargo, aún con financiamiento público el dinero de la delincuencia organizada y de grandes monopolios financieros incide y está presente en la política. ¿O no?

Lo real es que, si bien Morena empujó la iniciativa, lo hizo sin el convencimiento ni compromiso suficientes, porque otras iniciativas de mayor envergadura han sido aprobadas, a pesar de las resistencias del PRIAN, y qué casualidad que esta, que buscaba abaratar y hacer realidad la austeridad republicana en el ejercicio de la política, no recibió ni siquiera el respaldo de sus aliados. Eso significa que había interés en el tema, pero no era tan fuerte la convicción de cortar los dineros a los partidos en los grupos de la 4T. ¿O no?

¿DIVISIÓN EN LA UAS? Según trascendidos, en la UAS, Juan Eulogio Guerra se siente con la fuerza suficiente para disputar a Héctor Melesio Cuen el control y poder al interior de la institución rosalina. Dicen que la confrontación es real, y que en el nombramiento de funcionarios y directores se ha notado el “jaloneo” y la disputa entre ellos. ¿Será?

Desde antes de ser rector —en 2005-2009— Héctor Cuen fue acumulando poder al ser ocho años antes titular de Bienes e Inventarios (que es el departamento que controla todas las adquisiciones en la UAS), desde ahí, se dice, se controlan “los moches” que se dan por todos los proveedores para asegurar contratos de compras con la UAS. Según, los “moches” son en efectivo, y durante mucho tiempo han sido entregados a personajes vinculados con el exrector, pero, dicen, el Locho Guerra quiere el reparto para él; además, pretende directamente ser quien ponga y quite funcionarios y tenga el control de la institución. ¿Será? 

A Guerra Liera lo empoderó Cuen, originalmente Toño Corrales, de quien es cuñado, lo promovía, incluso lo nombró vicerrector; sin embargo, luego luego Juan Eulogio lo traicionó y, por debajo de la mesa, lo golpeteaba. Según dicen, ahora elevó la mira y está haciendo lo mismo contra Cuen, quien durante más de 14 años ha sido el “amo y señor de la UAS”. ¿Será?

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