Opinión

Cogobierno que preocupa

 PUNTO DE VISTA

Por  Teresa Guerra

El gobernador electo, Rubén Rocha Moya y el presidente del PAS, Héctor Melesio Cuen.(Debate)

El gobernador electo, Rubén Rocha Moya y el presidente del PAS, Héctor Melesio Cuen. | Debate

Con mi solidaridad a Arturo Santamaría.

MALA SEÑAL. La intolerancia es contraria a la democracia y modernización de la sociedad; es expresión de arcaísmo político, de cacicazgos, de control corporativo y gobiernos dictatoriales. Preocupa, y mucho, que el futuro gobierno que formará Rubén Rocha Moya, quien se reivindica como un hombre sensible, sencillo, producto del esfuerzo y vinculado a las luchas sociales, a las mejores causas de Sinaloa y a los partidos de la izquierda, lleve a lado, para “cogobernar”, a un político que, un día sí y otro también, muestra su intolerancia política y su vena represiva.

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El sábado de la semana pasada, el Dr. Arturo Santamaría Gómez, uno de los mejores investigadores y académicos de la Universidad Autónoma de Sinaloa, al ser uno de los más productivos en publicaciones, citas de sus trabajos en el extranjero y gozar de reconocimiento nacional e internacional, y quien ha sido un persistente crítico a la intolerancia de Héctor Melesio Cuen, y al control corporativo y antidemocrático que ejerce el PAS en la UAS, señaló en su columna semanal que publica en el periódico Nororeste, que la única persona (a lo largo de su historia de varias décadas como columnista y como profesor e investigador universitario) que le ha intimidado, amenazado, denostado y perseguido es Héctor Melesio Cuen.

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Inmediatamente después de esa publicación de Santamaría, quien anunciaba que por temor de su familia se vería obligado a la autocensura en sus columnas, Héctor Melesio Cuen convocó a una conferencia de prensa en Mazatlán, Sinaloa, donde vive Arturo, para contestar al señalamiento de Santamaría, acusándole de “calumniador, falseador y cobarde”, y dijo que él nunca ha amenazado ni intimidado a nadie, y que una cosa es la libertad de expresión y otra es calumniar.

Melesio Cuen omite admitir la autoría de decenas de publicaciones financiadas con recursos de la UAS, donde permanentemente se denosta y calumnia a sus críticos; omite reconocer que él, con su propia voz, ha acusado de gatilleros y hasta de asesinos a varios de sus críticos;omite admitir su intolerancia, sin considerar que las críticas que se le hacen a su persona no solo son fundadas, sino que se emiten en su calidad de persona pública: como rector de la UAS, alcalde de Culiacán, diputado local, candidato a senador y dirigente de un partido político. Y que, a lo largo de su vida pública, ha amasado una gran fortuna con el control de la UAS, designando a funcionarios, incluyendo a su hijo, a quien acaba de nombrar como director de compras en la UAS, mismo cargo que Cuen ejerció.

Cuen dice no conocer a Santamaría, y eso le mide en su pequeñez intelectual, porque cualquier académico serio sabría de los grandes méritos como investigador, autor de libros, columnista y profesor que tiene el Dr. Arturo Santamaría Gómez.

Si Cuen va a cogobernar Sinaloa, como él dice, y lo que lo caracteriza es la intolerancia y persecución a sus críticos, nada de las luchas de la izquierda ni de la modernidad política nos esperará en el nuevo gobierno. Salvo, y esperemos que así sea, que Rubén Rocha Moya decida dar un giro a la izquierda, y frene la intolerancia, antidemocracia y corrupción que el PAS y Cuen practican en la UAS y en su quehacer político.

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Deseamos que la mano izquierda que Rocha presume realmente se manifieste.

P.D. Sé que la persecución e intimidación de parte de Héctor Cuen, como siempre lo ha hecho, seguirá en contra de mi persona y varios columnistas y cartonistas.

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