Opinión

El candidato del PRI

PUNTO DE VISTA

Por  Teresa Guerra

CANDIDATO DEL PRI. La candidatura de Mario Zamora como abanderado del PRI, PAN y PRD aplana el camino para el candidato de Morena, Rubén Rocha Moya, porque, lamentablemente para los integrantes de la alianza “Va por México”, Mario Zamora no es un candidato carismático que atraiga al electorado, que genere entusiasmo y despierte esperanzas de un Sinaloa mejor. 

Al revés, Zamora es visto como un político sin facilidad para conectar con las masas, buen polemista, pero sin popularidad ni carisma. Ha sido diputado local, funcionario federal en el Gobierno de Enrique Peña Nieto, aspirante a la alcaldía de Ahome, la cual perdió en 2010, y fue derrotado también en su campaña al Senado 2018, aun cuando llegó a esa posición por vía de la representación de la segunda fuerza. 

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Es senador, y a pesar de tener una posición de poder privilegiada, que le facilitaba el hacer gestión y acercarse al electorado, no era el precandidato más popular de su partido: Jesús Valdés lo superaba en preferencias dentro del tricolor, lo cual significa que no logró crecer lo suficiente en aceptación ciudadana, a pesar de su posición de poder.

Sin embargo, las circunstancias y las decisiones de las dirigencias nacionales favorecieron a Mario Zamora, quien supo cabildear con las cúpulas de los partidos aliados al PRI para ser el designado por la alianza “Va por México”, y con ello colateralmente favorecerán también al candidato de Morena, Rubén Rocha Moya.

Porque Zamora se ve, al menos en su arranque y a reserva que nos sorprenda, como un candidato sin el arrastre suficiente como para ganar la gubernatura en Sinaloa. De por sí el escenario es complicado para el PRI, las diversas encuestas colocan al precandidato de Morena con mayores posibilidades de triunfo, y con un candidato sin la suficiente carisma y con dificultades para atraer al electorado, se ve difícil que logren en el tricolor su objetivo de conservar la gubernatura de Sinaloa.

Además, lo que se sabe, más allá del formulismo de su acto de registro y del simulacro del gran apoyo de las bases de su partido, es que al interior del PRI tampoco despierta gran entusiasmo, al revés, divide a los grupos del PRI al interior, empezando por el grupo mayoritario que encabeza el gobernador del estado, Quirino Ordaz Coppel, quien es público y notorio que no comulga con las formas y estilo de Mario Zamora. Quirino y Mario Zamora no han sido nunca del mismo grupo político, hay de alguna manera discordancia entre ellos. Mario Zamora llegó al Senado por el apoyo que tuvo en su momento de José Antonio Meade, como candidato del PRI a la presidencia, sin que tuviera totalmente las simpatías de Quirino. 

Otro grupo adverso a Zamora son los allegados de Mario López Valdez, de tal forma que se ve complejo que pueda ganar aun en Ahome, porque no suma a todos los grupos del PRI en esa localidad. Tampoco en Culiacán, donde la mayoría eran seguidores de Jesús Valdés, así que la tendrá difícil Zamora para construir en pocos meses un ambiente de victoria en su carrera a la gubernatura. ¿Será?

Sin embargo, no debe dejarse de considerarse que en la política suele haber sorpresas, aunque no hay milagros, así que no se puede descartar que nos sorprendiera el precandidato del PRI, pero se ve cuesta arriba esa posibilidad, en una campaña que durará poco y en un ambiente sin entusiasmo entre el electorado, que está más preocupado por la pandemia y por la crisis. ¿O no?

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