Opinión

Reacomodos e inseguridad

PUNTO DE VISTA

Por  Teresa Guerra

INSEGURIDAD. El proyecto de AMLO puede naufragar, pese a los programas sociales que han significado beneficios para adultos mayores, personas con discapacidad y ninis, porque en el tema de la seguridad no se ven avances; al revés, hay retrocesos, no solo en la Ciudad de México, donde la jefa de Gobierno enfrenta fuertes críticas en los últimos días ante el cruel asesinato de dos jóvenes estudiantes de universidades privadas del sur de la ciudad. El secuestro ha crecido exponencialmente en la Ciudad de México, al igual que el robo en transporte público, casas habitación, en negocios, igual que los homicidios, entre otros ilícitos. Cierto es que la tendencia ascendente en delitos de alto impacto viene desde antes de la llegada de López Obrador, pero no se ha frenado en los últimos meses, por el contrario, se profundiza la inseguridad, y ello genera duros reclamos, que más tarde o más temprano impactarán también al presidente.

Sobre todo porque en el resto del país tampoco se ven avances en seguridad. Según los datos de Semáforo Delictivo, los estados que más resienten el aumento de la violencia son Guanajuato, Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Querétaro, Puebla, Aguascalientes y la Ciudad de México, todos del centro del país y que concentran la mayor parte de electores. En todos, junto con los estados del norte y del sureste, como Chihuahua, Sinaloa, Durango, Quintana Roo, Zacatecas, entre otros, se demanda un alto a la violencia, ya que el número de homicidios, en comparación al 2018, es más alto en todos los meses, al igual que el robo a negocios, narcomenudeo, extorsión, violación, feminicidios y violencia familiar.

El mayor problema es que, a seis meses del nuevo Gobierno, aún no queda claro cuál es la estrategia para el combate a la delincuencia. Fuera de crear la Guardia Nacional, no se sabe por qué sendero se transitará para regresar la tranquilidad a las familias de México. Cierto es que incorporar a jóvenes en programas de empleo y mantenerlos en sus estudios, como pretende AMLO, puede genera a mediano plazo resultados, pero en lo inmediato no se ven cambios significativos en seguridad. Y lo que más preocupa es que la criminalidad e impunidad siguen imparables, y la Guardia Nacional, en vez de combatir la violencia nacional, se centrará en detener la inmigración de centroamericanos a EUA. ¿O no?

REACOMODOS EN SINALOA. Hace 15 días, cuando estuvo Elba Esther Gordillo en Sinaloa, entre los comensales que compartieron “el pan y la sal” con ella, estuvo el gobernador Quirino Ordaz, con el cual, aparte de alimentos, compartieron brindis: por el futuro político de ambos, junto al proyecto de Morena. Ya que la maestra es optimista, porque  asegura que poco a poco irá reincorporándose en la política nacional, aliada a Morena, y para ello está conformando su partido político: Redes Sociales Progresistas. Igual Quirino, se siente optimista, pese a las restricciones presupuestarias que afectan hospitales, becas y trabajadores, ya que asegura que López Obrador lo ve bien, y así lo confirma AMLO en sus visitas a Sinaloa. Tanto, que entre cercanos de Quirino ya especulan la posible incorporación del gobernador al equipo de López Obrador, una vez que termine su mandato, o antes, si así lo decide AMLO. ¿Será?

Lo paradójico son los reacomodos que se dan en la política; el principal operador de Elba Esther en Sinaloa es Gerardo Vargas, antiguo rival de Quirino, y, sin embargo, ambos brindaron junto a la maestra y por su futuro junto a Morena. ¿Será?