Opinión

Retos en economía y seguridad

PUNTO DE VISTA

Por  Teresa Guerra

Alfonso Durazo(Foto: Cuartoscuro)

Alfonso Durazo | Foto: Cuartoscuro

ECONOMÍA Y SEGURIDAD. Los dos temas que han sido “dolor de cabeza” en el Gobierno de López Obrador, han sido la economía y la inseguridad. Frecuentemente se debate en el país si vamos a entrar o no en recesión, sobre todo con el anuncio de que el primer semestre de este Gobierno el crecimiento fue mucho menor de lo esperado, y ante la falta de expectativas de recuperación en el 2020. 

El Banco de México no prevé un buen panorama económico para el país, incluso habla de una posible recesión y que la tasa de crecimiento sea la menor de los últimos 10 años. Se habla de una desaceleración en el sector de servicios, y se anticipa una tasa de crecimiento por debajo de las proyectadas para las economías emergentes, bajando la expectativa de 1.52 a 1.32 en las perspectivas de crecimiento del país.

Desde el Gobierno, el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, y el presidente López Obrador insisten que la economía no va tan mal, sin embargo, no solo por los factores externos que no han sido favorables, como es la falta de ratificación del Tratado Comercial con Estados Unidos y Canadá, sino también por decisiones en lo interno, la economía mexicana no va como se esperaba. Aparte, el rediseño de la política pública, la reconstrucción de planes de Gobierno, la concentración de recursos para cumplir con los programas sociales prometidos, como son el de adultos mayores, Jóvenes Construyendo el Futuro, apoyo a personas con discapacidad, entre otros, ha generado escasez de dineros federales en otros rubros y en diversos niveles de Gobierno, que impacta a otros sectores, más allá de lo público.

Hay una revisión exhaustiva de gastos y programas de Gobiernos anteriores, y ello ha paralizado flujos de recursos en diferentes áreas de Gobierno, y eso impacta más allá del Gobierno. Hay sectores que han sido colateralmente afectados, no solo en los medicamentos y sector de la salud, también en áreas de la extinta Secretaría de Desarrollo Social y otras secretarías, hay víctimas colaterales, y todo esto ha generado una situación económica complicada.

Además de la inversión que requieren proyectos estratégicos como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, el nuevo aeropuerto de Santa Lucía y el costo de la cancelación del aeropuerto de Texcoco, la inversión para el rescate financiero de Pemex, y el gasto social en proyectos prioritarios de este Gobierno; y todo junto ha complicando la economía nacional, y particularmente el gasto público. ¿O no?

Esperemos que en Gobierno se terminen de acomodar, y que el segundo semestre del 2019 sea mejor que el primero; sin embargo, las expectativas de crecimiento económico del país no son alentadoras, y ello hace que se profundice el debate sobre la recesión, así como la polémica en torno a decisiones que están tomando y el destino que nos espera. 

¿Y EN SEGURIDAD? Las cosas tampoco han ido muy bien en materia de seguridad; la violencia ha seguido en aumento, el número de asesinatos, la incidencia delictiva, la impunidad, narcoviolencia siguen al alza y no se ve para cuando atenúen, porque los factores que la detonan siguen intocables.

La presencia de las bandas del crimen organizado, adicciones, el narcomenudeo, armamentismo, complicidades desde corporaciones, siguen haciendo estragos, aún en ciudades que se caracterizaban por tener menos incidencia de violencia. 

La muestra de la descomposición y el desbordamiento de la inseguridad  se ve en la Ciudad de México, y no se ve que Claudia Sheinbaum dé “pie con bolas”. ¿Será?