Opinión

Riesgos e informes

PUNTO DE VISTA

Por  Teresa Guerra

Los riesgos. El proyecto de Morena puede naufragar, pese a todas las fortalezas que tienen en la sociedad: son el partido de mayor aceptación, tienen la presidencia, mayoría en la Cámara de Diputados, en la Cámara de Senadores, en varios congresos estatales, municipales, y con varias gobernadores; y se pronostica que pueden ganar la mayoría de las entidades que tendrán elecciones el 2021. Sin embargo, los riesgos de Morena no están fuera, sino adentro, por sus disputas internas, por su rudeza para dirimir sus diferencias, por la falta de civilidad y tolerancia interna, así como la incongruencia de varios de sus funcionarios, que les aleja de los compromisos de la Cuarta Transformación. 

Quien los vea desde afuera puede considerar que su proyecto es imparable, que Morena llegó para quedarse, que gobernarán por muchos años, su fuerza es pujante, creciente y gozan del respaldo popular en la mayoría; no obstante, a diferencia de lo que sucedía cuando AMLO no era presidente, en Morena no hay quien ponga orden, no hay más líder que los unifique que López Obrador, y la muestra está en que no se ponen de acuerdo ni en el método para elegir a sus dirigentes nacionales. Hasta por las formas se confrontan, se pelean por todo y por nada, se descalifican con y sin razón, no hay civilidad de sus disputas, no hay consideraciones entre ellos. Así como van, parece que buscan dinamitar su propio proyecto, tienen todo para seguir gobernando, pero, quizá por eso, están tan engolosinados con el poder, que pierden proporciones, y creen que aún con su disputas, con sus descalificaciones, con sus pleitos, la sociedad seguirá apoyándolos. ¿Será?

Olvidan lo elemental de la política: que el poder es cíclico, que va y viene, y que como en la rueda de la fortuna, en la política, a veces estás arriba, y en lo que menos piensas estarás abajo. Eso no lo han aprendido los nuevos gobernantes de Morena; como en su momento los priistas y panistas, creen que su poder será eterno, y eso en cualquier lado se llama soberbia. ¿O no?

Informes legislativos. Los informes presentados por los legisladores de la mayoría de Morena en el Congreso, confirman cambios de forma y fondo en el Poder Legislativo del estado. Efectivamente, en Sinaloa están siendo un verdadero contrapeso frente al gobierno de Quirino Ordaz, sin embargo, la duda es si, de haber Gobierno de Morena, seguirán actuando con independencia del poder ejecutivo, porque a nivel federal esa separación de poderes no es tan evidente, al revés, el poder ejecutivo federal cada vez es más fuerte. 

Destaca también el ahorro en el gasto del Congreso; aún falta mucho por hacer, pero hay menos derroches, aunque también deben transparentar más el uso de los dineros. Sobresale igualmente que tienen más cercanía con diversos sectores sociales y trabajadores, en particular con empleados precarios del sector salud, maestros, indígenas, entre otros. Son menos elitistas en sus formas, y sin los lujos y excesos de antaño. 

Hay más debate con el poder ejecutivo, el rechazo de todas las cuentas públicas fue sin precedentes, pero falta más producción y sacar iniciativas de la congeladadora del legislativo. Falta cambiar la dinámica de las sesiones y dejar de ser un congreso que tramita más dictámenes de pensiones. En resumen: hay avances, pero también retos. ¿O no?

Lo real es que los informes también confirman la división de Morena en Sinaloa; entre los propios legisladores, de ellos con los alcaldes, y con Jaime Montes que no se apareció en ellos. ¿O no?